19 de enero de 2016 - 00:00

Irán produce más petróleo y condena las nuevas sanciones

Para aprovechar la ventaja de comerciar sin trabas, el país persa aumentó su extracción de crudo en 500.000 barriles diarios, lo que eleva su producción a 3.300.000 barriles por día.

Irán decidió ayer aumentar su producción petrolera tras la entrada en vigor del acuerdo nuclear con las grandes potencias y el levantamiento de las sanciones, pero condenó nuevas medidas de Estados Unidos contra su programa de misiles balísticos.

Teherán decidió elevar en 500.000 barriles diarios (bd) su producción de crudo, y mostró así su determinación de aprovechar de inmediato los efectos del fin de las sanciones internacionales, después de que el acuerdo nuclear, suscrito en julio, entrara en vigor el sábado.

Este anuncio puede desestabilizar aún más al mercado petrolero, donde las cotizaciones del crudo están por los suelos debido a una muy abundante oferta.

“Irán tiene la capacidad para aumentar su producción en 500.000 barriles con el fin de las sanciones, y la orden fue dada hoy” declaró Rokneddine Javadi, jefe de la Organización nacional iraní de petróleo NIOC).

Irán, un país de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), produce actualmente 2,8 millones de bd, de los que exporta un millón. Sus exportaciones habían caído tras las severas sanciones internacionales, ahora levantadas.

“Si Irán no aumenta su producción, los países vecinos podrían aumentar la suya y apoderarse de cuotas de mercado de Irán” explicó Javadi.

Además, tras el fin de las sanciones, los grandes grupos internacionales están listos desde hace varios meses para volver a Irán, que posee las cuartas mayores reservas de crudo del mundo y las segundas de gas.

Criticadas medidas de EEUU
En el plano diplomático, Irán denunció ayer la nuevas sanciones estadounidenses contra su programa balístico.

Las sanciones tienen sin embargo una magnitud muy limitada: cinco ciudadanos iraníes y una red de empresas basadas en los Emiratos Arabes Unidos y China fueron agregados a la lista negra financiera de Estados Unidos, anunció la secretaría del Tesoro en Washington.

Teherán las calificó ayer de “ilegítimas” ya que “el programa balístico de Irán no está concebido para tener la capacidad de transportar cabezas nucleares” explicó Hosein Jaber Ansari, portavoz de la diplomacia iraní.

“Irán responderá a estos actos de propaganda acelerando su programa balístico y aumentando sus capacidades de defensa”, advirtió.

Este programa balístico fue citado por el presidente estadounidense Barack Obama para afirmar que persisten “profundas diferencias” entre Washington y Teherán, pese al acuerdo nuclear que puso fin a 12 años de crisis internacional.

Estas críticas no impiden un acercamiento entre los dos países, que, tras entrar en vigor el acuerdo nuclear, anunciaron la liberación de los cuatro irano-estadounidenses detenidos en Irán, entre ellos el periodista del Washington Post Jason Rezaian, a cambio de siete iraníes detenidos en Estados Unidos.

Por su parte, el jefe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Yukiya Amano, llegó ayer a Teherán y se entrevistó con el presidente Hasan Ruhani y con el jefe de la Organización iraní de energía atómica (OIEA), Ali Akbar Salehi.

Amano señaló que la agencia está entrando en una nueva fase de cooperación con Irán, para implementar el llamado protocolo adicional, que permite inspecciones más profundas y un seguimiento de los lugares considerados de “una importancia especial”.

“Debemos mantener el impulso”, dijo el jefe de la AIEA, quien insistió hay implementados procedimientos de verificación muy sólidos.  “Hemos hablado de nuestra futura cooperación en el nuevo clima y una hoja de ruta ha sido casi definida” declaró Salehi al término de la reunión.

“El señor Amano viene por invitación de Irán. La duración del acuerdo es de ocho años pero queremos reducir este período y esto será posible con la ayuda de la Agencia”, dijo por su lado Behrouz Kamalvandi, el portavoz de la OIEA.

Kamalvandi se refería a una cláusula del acuerdo que da a Irán ocho años para que limite su programa nuclear. Según este acuerdo, la segunda etapa empezará dentro de ocho años, en 2023, pero si antes la AIEA certifica el carácter pacífico de las actividades nucleares este periodo podría reducirse

Esto es importante para Irán, deseoso de iniciar más pronto ciertas actividades.

De conformidad con el acuerdo nuclear, Irán va a aplicar a partir de ahora de forma voluntaria el protocolo adicional del Tratado de no proliferación (TNP) que permite a la AIEA tener un control más estrecho del programa nuclear iraní.

Además de los problemas económicos, bancarios, jurídicos y de un mercado laboral rígido, muchas compañías iraníes temen que las potencias vuelvan a imponer las sanciones si Irán no cumple con el acuerdo. “Se ha hecho mucho trabajo para llegar adonde estamos hoy. Un esfuerzo sostenido y similar será necesario en el futuro. Debemos mantener el impulso”, dijo el director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Yuyika Amano, tras su reunión de ayer con Rohani en Teherán.

Una marea de crudo desestabiliza el mercado

Una nueva marea de petróleo procedente de Irán llegará al mercado mundial de crudo, cuyos precios se han desplomado a niveles no vistos en décadas a causa del exceso de oferta. Debido a la entrada en vigencia este fin de semana del histórico acuerdo nuclear entre Irán, Estados Unidos y otras cinco potencias mundiales, Europa levantará el embargo petrolero que había impuesto al séptimo mayor productor del orbe. La consecuencia más inmediata sería una nueva caída de los precios del crudo que podría comenzar hoy en el mercado asiático.

El nerviosismo fue palpable en el mercado accionario saudí, que perdió el domingo más de 5%. Arabia Saudí es el mayor productor de crudo de la OPEP, el cártel que pierde cada vez más influencia en el sector y al que también pertenece Irán.

Las sanciones asfixiaban la economía de Irán, miembro de la OPEP, que dispone de las cuartas reservas mundiales de petróleo y de las segundas de gas.

“Irán tiene en este momento importantes stocks de petróleo y podría venderlos si quisiera, lo cual aumentaría claramente la oferta”, explicó Ric Spoonerm un analista australiano. “Pero en ese caso Irán debería encontrar compradores, lo cual es un asunto esencial”, agregó. “La mayor prioridad de Irán será formar una clientela y una parte de mercado. Los iraníes querrán proponer ofertas atractivas”, señaló.

El barril de petróleo se negociaba a más de 100 dólares en junio de 2014, pero desde entonces la cotización no para de caer, a causa de un excedente de oferta.

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