Irán envió ayer un mono al espacio a bordo de la cápsula “Pionera” y lo recuperó sano y salvo después de su aterrizaje, lo que constituye, según las autoridades, un gran paso adelante en el proyecto de un vuelo espacial tripulado antes del año 2020.
Irán envió ayer un mono al espacio a bordo de la cápsula “Pionera” y lo recuperó sano y salvo después de su aterrizaje, lo que constituye, según las autoridades, un gran paso adelante en el proyecto de un vuelo espacial tripulado antes del año 2020.
El proyecto preveía enviar al mono a 120 km de altitud en un vuelo balístico suborbital de unos veinte minutos en una cápsula de 285 kg lanzada por un cohete Kavoshgar-5. EEUU y otros países condenaron el experimento por considerarlo un ensayo balístico.