Entre sus múltiples actividades, el padre Lalo es responsable de dos comedores en la parroquia Sagrada Familia: uno le brinda alimento a unas 250 personas en situación de calle todos los lunes y el otro a 40 niños con discapacidad y sus familias, todos los sábados.
Los mismos funcionan con la colaboración de voluntarios que se reúnen a cocinar y luego salen a repartir la comida.
Replicando el mensaje del Papa Francisco, él invita a todos los fieles a participar en ellos o en toda acción que ayude al prójimo: "Él dice: no nos detengamos, sigamos caminando, edifiquemos, testimoniemos con nuestra vida y hagamos cosas, que hay tanto por hacer", expuso. "Los que no pueden colaborar porque no tienen fuerzas lo pueden hacer rezando, con su tiempo o con comida", destacó.