El gobierno chileno ordenó una investigación para detectar las fallas de seguridad en el aeropuerto de Santiago que permitieron a una banda armada cometer el mayor robo de la historia del país.
El gobierno chileno ordenó una investigación para detectar las fallas de seguridad en el aeropuerto de Santiago que permitieron a una banda armada cometer el mayor robo de la historia del país.
En pocos minutos y sin disparar un solo tiro, ocho sujetos perfectamente coordinados lograron robar el martes más de diez millones de dólares de un camión blindado de la empresa Brink's en la pista del aeropuerto de la capital.
Vestidos de operarios, rompieron los candados de la reja que protege la pista de aterrizaje de los aviones, donde se encuentra el Servicio Agrícola y Ganadero, e interceptaron el camión blindado.
El vehículo debía entregar el dinero a un vuelo con destino al norte del país, para abastecer bancos y empresas mineras. Precisamente antes de entrar a la losa, los guardias del camión blindado habían dejado sus armas en el control por cuestiones de seguridad. Aprovechando su indefensión, los delincuentes se pusieron capuchas y apuntaron con armas largas al chofer del blindado, mientras el resto se llevaba 24 bolsas con fajos de billetes, según explicó el diario La Tercera citando fuentes de la investigación.
Casi como en un guión de película, la banda huyó en dos furgonetas, una de los cuales abandonaron y quemaron a unos tres km del aeropuerto. La furgoneta había sido robada el 21 de julio.