Los ministros de Relaciones Exteriores de Rusia, Ucrania, Francia y Alemania deliberaban anoche en Berlín para evitar “un enfrentamiento directo” entre los ejércitos ucraniano y ruso en el este de Ucrania, donde continúan los combates contra los separatistas prorrusos.
“Si no prestamos atención (...) la situación se deslizará hacia un enfrentamiento directo entre los ejércitos ucraniano y ruso. Eso debe evitarse a toda costa”, declaró el jefe de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier, antes del encuentro.
“La prioridad tiene que ser el respeto de la integridad territorial de Ucrania, el fin de la violencia y la reanudación del proceso político”, indicó por su parte su homólogo francés, Laurent Fabius, en un tuit.
En el terreno, los separatistas prorrusos derribaron el domingo un avión de caza ucraniano MiG-29 en la región de Lugansk, un bastión de los rebeldes, indicó a la AFP Leonid Matiujin, portavoz militar ucraniano.
Mientras tanto, la ayuda humanitaria rusa destinada a las poblaciones del este de Ucrania continuaba bloqueada a 30 kilómetros de la frontera con Ucrania a la espera de la inspección del Comité Internacional de Cruz Roja (CICR), tras el acuerdo cerrado la víspera entre Kiev y Moscú sobre el procedimiento de inspección.