El ex técnico de la CIA Edward Snowden disfrutó ayer de su primera jornada completa de asilo en Rusia y su abogado dijo que ya determinó dónde residirá pero que aún está pensando qué hará en su estadía, un día después de que Moscú le concediera el beneficio pese al rechazo de Washington.
La decisión de Rusia de concederle asilo temporal permitió al estadounidense Snowden abandonar el aeropuerto de Moscú en el que estuvo varado casi seis semanas, y ahora podrá quedarse en territorio ruso al menos un año y frustrar así, por ahora, la intención del gobierno de su país de juzgarlo por espionaje. Durante ese tiempo, Snowden espera dedicarse a algo y ya ha recibido al menos una oferta laboral.
En tanto, Estados Unidos dijo ayer sentirse "extremadamente decepcionado" con Rusia y amenazó de manera velada con suspender una prevista cumbre entre los presidentes Vladimir Putin y Barack Obama, pero un legislador ruso cercano al Kremlin dijo que Washington no le dejó a Moscú otra alternativa que darle asilo a Snowden.
Anatoli Kucherena, el abogado ruso de Snowden, expresó que su cliente ya decidió dónde vivirá, aunque reiteró, como ya señaló ayer, que este "lugar seguro" se mantendrá en secreto por motivos de seguridad. "Ya resolvió el problema de la vivienda. Todo está bien", dijo Kucherena a la agencia de noticias Interfax.
Pero "él cree que hay agentes secretos estadounidenses tras su pista", así que no se revelará su lugar de estancia, agregó.
Más tarde, en declaraciones a la cadena estadounidense CNN, el letrado reveló que Snowden está en Moscú en la casa de norteamericanos que conoció por internet, aunque no quedó claro si esa será su residencia definitiva o un sitio de estadía temporal antes de irse al lugar que escogió para vivir.
"Hizo muchos amigos acá y qué bueno para él que esos estadounidenses que viven aquí hayan estado al tanto de su situación y en contacto con él", dijo el letrado.
Snowden, también ex técnico de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense, puso contra las cuerdas a Washington el mes pasado al revelar al diario británico The Guardian programas por los que los servicios secretos de su país espían masivamente comunicaciones en Estados Unidos y en países enemigos y aliados.
El joven escapó de su país días antes de hacer sus revelaciones, y a principios de junio se identificó como la fuente de las filtraciones mientras estaba en Hong Kong, primera y única escala en su huida hacia Rusia, adonde llegó el 23 de junio. Allí estuvo en tránsito en el aeropuerto de Sheremetievo hasta ayer.
Kucherena dijo a la agencia rusa ITAR-Tass que el ex analista de la NSA necesita tiempo, luego de su odisea, para determinar en qué se ocupará durante el año que dura su asilo temporal en Rusia.
"Tan pronto como decida qué hará, confío en que lo anuncie él mismo", señaló, al punto que agregó que espera que Snowden comparezca ante la prensa en un futuro cercano.
El letrado reveló, además, que cursará a la brevedad posible, a través de la embajada rusa en Washington, una invitación oficial a Lon Snowden, el padre del ex técnico de la CIA, para que pueda viajar a Rusia y visitar a su hijo.
Estados Unidos puso el grito en el cielo por la decisión rusa.
"Rusia nos apuñaló por la espalda, y cada día que al señor Snowden se le permite deambular libremente, se hunde más el puñal", dijo ayer el senador demócrata estadounidense Charles Schumer.
A pesar de estas duras declaraciones, tanto el Kremlin como la Casa Blanca no tienen interés en romper definitivamente su cooperación mutua (ver aparte).
Oferta de trabajo
En cuanto al trabajo, el asilo temporal que recibió habilita a Snowden a tener un empleo en Rusia, con algunas restricciones, dijo ayer el abogado ruso especializado en temas de inmigración Bakhrom Ismailov.
"Snowden tiene los mismos derechos laborales que un ciudadano ruso excepto que no está autorizado a trabajar como empleado público o de una agencia de seguridad", dijo Ismailov.
Según CNN, Snowden ya tiene una primera oferta: Pavel Durov, fundador de la red social VKontakte, le propuso ser desarrollador de la web en la oficina de la empresa en San Petersburgo.
"Pienso que Edward puede estar interesado en trabajar en la protección de los datos personales de millones de usuarios", citó la emisora a Durov.
VKontakte asegura ser la mayor red social europea con más de 100 millones de usuarios activos. La plataforma es muy popular en Rusia y en los países de la ex Unión Soviética.