Una vez más la ciencia ha encontrado una solución a una situación muy particular. Un hombre de 36 años nació sin testículos y no podía engendrar hijos. Con total éxito recibió el testículo de un donante: su hermano gemelo. ¿De quién será entonces el ADN si el hombre logra tener hijos?.
Según recogió The New York Times, el hombre, natural de Serbia, recibió el testículo de su gemelo después de una operación de 6 horas extremadamente complicada, que implicó conectar dos arterias y venas juntas que tienen menos de 2 milímetros de ancho.
El testículo debía estar conectado al paciente dentro de 2-4 horas y conectado a un suministro de sangre antes de que se volviera inviable. De hecho, se trata de la tercera vez que se realiza este tipo de trasplante.
Finalmente, el equipo conectó con éxito el testículo al receptor. Dos de los miembros del equipo quirúrgico también participaron en el primer trasplante de pene de Estados Unidos realizado en 2016 a un hombre que perdió su miembro por cáncer.
Sin embargo, en aquella ocasión los testículos no se transfirieron del donante debido al hecho de que los testículos trasplantados crearían el esperma del donante, lo que significa que cualquier niño engendrado por el receptor sería de la descendencia genética del donante.
Así que retrocediendo al caso que ha tenido lugar este mes, se abre un gran interrogante. Si el receptor tiene un hijo, ¿llevará el ADN de su hermano gemelo? La clave en este caso es que el donante, el gemelo idéntico del receptor, dio su consentimiento de donar su material genético a su hermano. De hecho, ambos buscaron al cirujano principal, el Dr. Miroslav Djordjevic, después de que escucharon que trasplantó con éxito un útero entre hermanas gemelas, lo que permitió que la receptora diera a luz.
Por tanto, dado que su ADN es (virtualmente) idéntico, podrá transmitir genes que son al menos casi exactamente suyos a cualquier hijo que tenga. Como beneficio adicional, el receptor tampoco tendrá que tomar inmunosupresores para evitar que su cuerpo rechace el tejido.