2 de noviembre de 2012 - 23:04

¿Importa ser mormón?

Estados Unidos podría elegir por primera vez en la historia a un presidente mormón, pero el hecho de que el republicano Mitt Romney pertenezca a esta iglesia, si bien es mirado con suspicacia, genera pocas pasiones en la carrera por la Casa Blanca.

Al analizar a Romney y al presidente saliente demócrata Barack Obama, John Turner, quien enseña religión en la Universidad George Mason, señala: “No recuerdo que haya habido una campaña tan poco religiosa”.

Sin embargo, por primera vez en la historia estadounidense, un candidato mormón accede a la candidatura suprema y podría ganar la batalla.

Mitt Romney, un destacado miembro de esta iglesia, nunca escondió su religión. Pero él mismo se encargó de “neutralizar” el tema y se limitó a hacer “comentarios generales”, estimó Turner.

Sin embargo, la pertenencia a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nombre oficial de la iglesia mormona, genera suspicacias en un país donde sólo 6 millones de personas (2% de la población) pertenecen a este culto.

A fines de agosto, un estadounidense de cada cinco se decía “incómodo” con el mormonismo, y tres de cada cinco se sentían “muy diferentes” a los que profesan esta fe. En junio, según Gallup, 18% de los estadounidenses no querían votar por un mormón a la presidencia.

La economía supera a la fe

“El público se interesa más en los proyectos económicos de sus candidatos que en su fe”, asegura Benjamin Knoll, quien enseña política en Danville.

Según los sondeos, Romney semeja al electorado tradicional: blanco, protestante, practicante, rural, acomodado y masculino.

En cambio, Obama recoge la mayoría de los sufragios de los más desfavorecidos, los jóvenes, las mujeres, los católicos liberales y los judíos. Y, como Romney, el presidente se enfrenta a una situación curiosa y ambigua: 11% de los estadounidenses creen que es musulmán.

LAS MAS LEIDAS