La noche del sábado 9 de agosto de 1969, Charles Watson, Patricia Krenwinkel, Susan Atkins y Linda Kasabian entraron en la residencia número 10050 de Cielo Drive en Beverly Hills, California, y las acólitas de Manson mataron salvajemente a Sharon Tate, la mujer de Roman Polanski, que estaba embarazada de ocho meses, dándole 16 puñaladas, de las cuales 11 fueron a manera de tortura y 5 mortales. Dejándola morir desangrada, la colgaron del techo junto a Jay Sebring.
Sus otros invitados, Abigail Folger y Voytek Frykowski, fueron apuñalados en los jardines exteriores de la mansión.
Antes de entrar, habían disparado dando muerte al joven Steven Parent, que abandonaba la casa en ese momento. Se dice que el posible móvil fue el rodaje de la película de Roman Polanski "El bebé de Rosemary".
La noche siguiente, Manson entró en la casa del empresario Leno LaBianca y su mujer Rosemary en las afueras de Los Ángeles. Tras asegurarles que él no les haría daño, los ató y dejó entrar a Tex, Patricia Krenwinkel y Leslie Van Houten, quienes mataron a la pareja, apuñalándolos hasta morir.
En las paredes aparecieron escritas con sangre las frases "Rise" (Álcense), "Helter Skelter" (una canción de Los Beatles) y "Death to pigs" (Muerte a los cerdos).