Tras 18 meses de conversaciones, representantes iraníes y de EEUU, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia y China acordaron reducir el desarrollo nuclear del país persa a un nivel que le impida tener bombas atómicas. El acuerdo final se firmará el 30 de j
Histórico preacuerdo nuclear con Irán
Foto:
Las grandes potencias e Irán alcanzaron en la noche del jueves en Lausana un compromiso que esboza las grandes líneas de un histórico acuerdo destinado a impedir a Teherán dotarse de la bomba atómica, pero que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu califica de amenaza para la supervivencia de Israel.
Tras una maratón diplomática de más de 18 meses de negociaciones entre Ginebra, Viena, Nueva York y Lausana, los negociadores lograron entenderse en la mayoría de los puntos claves del dossier.
"Hoy Estados Unidos, junto a aliados y asociados, alcanzó un entendimiento histórico con Irán", indicó el presidente estadounidense, Barack Obama, para quien este acuerdo "impedirá que ese país obtenga un arma nuclear", cuando esté completamente implementado. Pero el mandatario norteamericano precisó inmediatamente que la aplicación del acuerdo final, previsto para antes del 30 de junio, se someterá a verificaciones "sin precedentes". "Si Irán hace trampa, el mundo lo sabrá", añadió.
El acuerdo marco cerrado en Lausana supone un punto de inflexión en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, que afecta a las relaciones internacionales desde hace más de 12 años.
“Una solución integral, negociada, a la cuestión nuclear iraní contribuirá a la paz y estabilidad en la región” de Oriente Medio, dijo en un comunicado el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon.
El compromiso obtenido el jueves, como destacaron los países occidentales, no pone un punto final a la historia, ya que todos los detalles técnicos deberán acordarse antes de tres meses.
“La redacción de un acuerdo final debe comenzar inmediatamente para terminarla de aquí al 30 de junio”, escribió en un tuit el presidente iraní, Hassan Rohani.
Mientras tanto, automovilistas y peatones iraníes celebraban en las calles céntricas de Teherán este compromiso. “¡Sea cual sea el resultado de las negociaciones, hemos ganado!”, subrayó feliz Behrang Alavi, un actor de unos 30 años.
Seis mil centrifugadoras
Según el acuerdo marco, Irán acepta reducir en dos tercios el número de sus centrifugadoras capaces de fabricar uranio suficiente para obtener una bomba atómica.
Así, Teherán mantendrá únicamente 6.000 unidades de las 10.000 activas actualmente, si bien la comunidad internacional exigía el mantenimiento únicamente de pocos centenares. Irán se comprometió también a no enriquecer uranio durante al menos 15 años en el complejo nuclear de Fordo, construido en el interior de una montaña y que pasará ahora a desarrollar un programa con fines médicos.
Respecto al delicado punto del levantamiento de sanciones, el acuerdo prevé que las medidas unilaterales de Estados Unidos y los países europeos quedarán en suspenso a medida que Irán cumpla con sus objetivos.
La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) será la encargada de validar los puntos del acuerdo, que en caso de violación supondrá la reactivación de estas sanciones.
Las resoluciones de Naciones Unidas contra Irán también se levantarán a medida que Teherán cumpla con los puntos clave del acuerdo. La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, que supervisó las negociaciones de Lausana, precisó que cualquier acuerdo final deberá ser ratificado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Rusia, uno de los actores de la negociación, se felicitó por el compromiso en Lausana y aseguró que constituye un reconocimiento del “derecho incondicional” de Irán a desarrollar un programa nuclear civil.
Por su parte, Francia saludó “un acuerdo de etapa positivo”, pero advirtió que “aún queda trabajo por hacer”.
Ahora, el presidente norteamericano deberá también afrontar a los detractores en su propio país. La mayoría republicana del Congreso expresó la noche del jueves su escepticismo y anunció que seguirá pidiendo un derecho de mirada sobre todo acuerdo final acerca del programa nuclear iraní.
Por su parte, el director ejecutivo de la Asociación para el Control de Armas, Daryl Kimball, estimó que el acuerdo “conlleva la promesa de alcanzar uno de los acuerdos de no proliferación más importantes de estas últimas décadas” y “reducir de forma significativa el riesgo de una carrera nuclear en esta región conflictiva”.
Netanyahu: "Amenaza la supervivencia de Israel"
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, llamó ayer a aumentar la presión sobre Irán para lograr un mejor acuerdo final sobre el programa nuclear de Teherán, y pidió que en el futuro documento Irán reconozca el derecho a existir de Israel.
Pese a considerar malo el acuerdo marco firmado el jueves por la noche, Netanyahu señaló que las opciones disponibles no eran sólo un mal acuerdo o la guerra. “Hay una tercera alternativa: mantenerse firmes e incrementar la presión sobre Irán hasta lograr un buen acuerdo”, afirmó en un comunicado.
Además, “Israel pide que cualquier acuerdo final con Irán incluya un claro e inequívoco reconocimiento por Irán del derecho a existir de Israel”, añadió.
Estos comentarios se producen después de que Netanyahu reuniera a su poderoso gabinete de seguridad, un día después del acuerdo marco nuclear suscrito por las grandes potencias con Irán. “El gabinete está unido en su firme oposición al acuerdo propuesto”, aseguró el primer ministro. “Este acuerdo supondría un grave riesgo para la región y para el mundo y amenazaría la supervivencia misma del Estado de Israel”, agregó, y aseguró que “abre la vía de Irán hacia la bomba” nuclear.
Para Israel, una de las principales opciones pasa por el apoyo en el Congreso de EEUU. La mayoría republicana opuesta a Obama anunció que exigirá un derecho de aprobación sobre cualquier acuerdo final con Irán.
Los iraníes celebraron el pacto como un triunfo y vivaron al canciller
Los iraníes celebraron ayer como histórico el preacuerdo nuclear concluido con las grandes potencias, saludado también por la comunidad internacional pero denunciado por Israel.
Tras las maratónicas conversaciones en Suiza, con un papel dominante de Estados Unidos, con el que Irán no mantiene relaciones diplomáticas, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohamad Javad Zarif, y su equipo de expertos fueron recibidos como héroes por una multitud a su vuelta a Teherán.
"¡Viva Zarif!, ¡viva Araghchi!", gritaron, en referencia al ministro y a uno de sus adjuntos, Abas Araghchi. Zarif los saludó, según las imágenes difundidas por televisión, y en un breve comentario, agradeció al guía supremo Ali Jamenei, responsable último de las decisiones de Irán en la negociación nuclear, su "gran apoyo".
En sus plegarias en las mezquitas, muchos imanes saludaron el acuerdo marco ante miles de fieles.
El pacto es “una victoria para nosotros”, afirmó el ayatolá Mohamad Emami Kashani. “La parte occidental debe saber que mientras Irán respete sus compromisos, ellos deben cumplir sus promesas”, agregó en declaraciones retransmitidas por la radio de Estado consideradas como un mensaje indirecto de Jamenei.
En las calles, el anuncio del acuerdo fue acogido con escenas de alborozo en Teherán y un concierto de bocinas en las calles. Los peatones cantaban y bailaban haciendo el gesto de victoria y agitaban pañuelos blancos.
“Ahora vamos a poder vivir normalmente, como el resto del mundo”, afirmó David Ghafari, a la espera del levantamiento de las sanciones internacionales que asfixian la economía iraní desde hace años.
Críticas conservadoras
Sin embargo, algunos sectores conservadores iraníes criticaron el acuerdo. “No es nada equilibrado”, es “vago” en cuanto a las sanciones, criticó un analista político, Mehdi Mohamadi.
Por el momento, se desconoce cuándo se reanudarán las negociaciones para la redacción de un acuerdo definitivo entre Teherán y el llamado grupo 5+1 (Francia, Reino Unido, Estados Unidos, China, Rusia y Alemania).