Ningún candidato presidencial demócrata ha ganado Kentucky desde 1980 salvo el marido de la aspirante Hillary Clinton, Bill. Pese a ello, la postulante busca seducir en este estado a un sector del electorado que la rechaza: hombres blancos de clase obrera.
El estado afronta las primarias demócratas el martes, y Bernie Sanders, rival de Clinton en la interna demócrata, lograría en este estado una victoria, como la alcanzada la semana pasada en el vecino estado de Virginia Occidental.
Estos dos estados se asemejan por su importante industria del carbón, como en buena parte de la cadena de los Apalaches, una zona con poblaciones mayoritariamente blancas que sienten haber sido olvidados en la recuperación tras la crisis de 2007-2008.
El matrimonio Clinton ha hecho varios viajes al reino del carbón para intentar revertir el daño que causaron los comentarios pronunciados en marzo por Hillary acerca de intentar “poner un montón de compañías de carbón y mineros fuera del negocio”. Esas palabras calaron hondo en los Apalaches.
“Es importante decir que hay una cantidad de personas en nuestro país que se sienten frustradas, que se sienten ansiosas, algunas de ellas iracundas, porque aún no se han recuperado de la gran recesión”, dijo Clinton en un acto el domingo en Fort Mitchell, en el norte de Kentucky.
“Estas personas no han logrado todavía colocarse en un camino que ofrezca a sus familias un futuro más próspero, y creo que debemos comprender eso”, dijo.