Enfrentamientos entre la policía y manifestantes que protestaban por la muerte de un joven antifascista a manos de un presunto militante neonazi se produjeron ayer al atardecer en varias ciudades de Grecia, indicaron los medios locales.
Enfrentamientos entre la policía y manifestantes que protestaban por la muerte de un joven antifascista a manos de un presunto militante neonazi se produjeron ayer al atardecer en varias ciudades de Grecia, indicaron los medios locales.
La policía lanzó granadas lacrimógenas para intentar dispersar a manifestantes violentos en Atenas, Salónica y Patras.
Varias horas después del comienzo de los enfrentamientos en Atenas numerosos refuerzos policiales fueron enviados al lugar.
La manifestación, que congregó aproximadamente a unas 5.000 personas, según fuentes policiales, fue organizada en el lugar del drama, en Keratsini, un barrio popular del oeste de Atenas.
Según un fotógrafo en el lugar, la mayoría de los manifestantes eran militantes ultraizquierdistas.
Cerca de 20.000 funcionarios en huelga salieron ayer a las calles de Atenas y Salónica para pedir al gobierno que suspenda la reforma del sector público y denunciar la muerte de un militante antifascista por un neonazi. Según la policía, 10.000 personas se manifestaron en Atenas y unas 7.000 en Salónica, segunda ciudad griega, en el norte del país.
En Atenas, la mayoría de los manifestantes eran profesores y empleados de hospitales y de las administraciones locales. A media jornada reinaba la calma en el centro de la capital que estaba cerrada al tráfico.
"Luchamos sin tregua contra las políticas de austeridad. No a los despidos y a las mutaciones, no a romper los servicios públicos, no a destruir el Estado social", se podía leer en la principal pancarta de la central del sector público, Adedy.
La huelga, que se ha ido extendiendo desde el lunes con la incorporación de varios sectores de la administración, pretende defender miles de puestos de funcionarios amenazados con las mutaciones o con la supresión pura y simple, en el marco de los compromisos asumidos por Grecia con sus acreedores.
La jornada de protestas se ha visto sorprendida por la muerte en la madrugada de Pavlos Fyssas, un rapero antifascista de 34 años, a consecuencia de las puñaladas asestadas por un individuo de 45 años, miembro del partido neonazi Amanecer Dorado, según la policía, en Keratsini, en el oeste de Atenas.