En pleno auge como flor de corte, las gerberas se ubican como alternativa a los claveles debido a su menor precio, multiplicidad de colores y adaptación a diversas condiciones agroecológicas. Sin embargo, su rendimiento y calidad bajo invernáculo no alcanzan su potencial genético.
En este contexto, especialistas del INTA San Pedro -Buenos Aires- implementaron un sistema de cultivo hidropónico para la producción de gerberas que triplica la obtención de flores por planta por año y aumenta su calidad. Además, al prescindir del suelo, tienen menos predisposición a enfermedades e incrementan la eficiencia en el uso de nutrientes y agua.
De acuerdo con José Alfredo Czepulis Casares -especialista del INTA San Pedro, Buenos Aires-, “la hidroponia es una tecnología que supera ampliamente al sistema tradicional a suelo en materia de rendimientos y calidad de las flores producidas”.
En este sentido, puntualizó que un ensayo de producción de gerberas en sustratos y sin suelo obtuvo un promedio de 200 flores por planta al año, el triple de lo que generan los sistemas tradicionales a suelo que logran entre 50 y 150.
“Este sistema es ampliamente superador en materia de rendimientos y calidad de la flor”, señaló Czepulis Casares.
Osvaldo Valenzuela -especialista del INTA San Pedro- fue más allá y enumeró algunas de las otras tantas ventajas del sistema como que permite tener una muy alta eficiencia en el uso del agua y los nutrientes, sin vertido de lixiviados a ambiente.
Además, la producción hidropónica genera cultivos más vigorosos con una menor incidencia de enfermedades, por lo que se reduce la aplicación de herbicidas.