Gabriela Santana tiene, junto con los suyos, un emprendimiento familiar de producción y comercialización de nuez. Para evitar los intermediarios en la cadena se encargan de todo el proceso, desde el cultivo hasta el trato con el cliente final. Le dan valor agregado al producto, lo que les permite manejar un negocio con un margen mayor que un productor primario.
-¿Cómo surge la idea de producir nueces?
-Nuestra dedicación a la producción de nueces viene desde mis abuelos, que tenían una pequeña finca en Tupungato. Nosotros actualmente tenemos nuestra finca en el Valle de Uco, donde contamos con plantaciones de variedad chandler y estamos incursionando de a poco en la variedad de nuez pecan.
-¿Cómo generan la comercialización?
-Todo lo manejamos a nivel familiar. Mi papá y mis hermanos varones se encargan del cuidado de la finca. Las mujeres nos encargamos de la parte comercial. Nosotros hacemos el embalado de nueces con cáscara, contactamos los clientes y hacemos los envíos o entregas a domicilio.
Por eso hace dos años, aproximadamente, nos planteamos a nivel familiar la posibilidad de poder cerrar el circuito que va desde el cuidado de la planta hasta poner en mano del consumidor un producto de excelente calidad y a un buen precio. Para lograr esto empezamos un largo camino de investigación y trabajo. Esta tarea no nos resultó para nada sencilla, ya que nos encontramos con falta de información, desconocimiento de planes de financiamiento para los pequeños productores como nosotros, entre otras cuestiones.
-¿Cómo siguieron adelante?
-En ese proceso de búsqueda, una gran amiga que es agrónoma nos habló de que en Mendoza se está gestando el desarrollo del cluster de frutos secos. En ese momento nos pusimos en contacto con ellos y desde entonces, junto con otros productores, conformamos el grupo impulsor.
Esta iniciativa de desarrollo del cluster del área de competitividad del Programa de Servicios Agropecuarios Provinciales (Prosap) dependiente del Ministerio de Agroindustria de la Nación, tiene como objetivo “contribuir a incrementar la competitividad del sector agroalimentario, la generación de empleo y la reconstrucción del tejido productivo de las economías regionales”.
Promueven procesos de acciones y esfuerzos coordinados, que involucran decisiones consensuadas y el esfuerzo común entre el sector privado y el sector público en sus diferentes niveles -instituciones técnicas, académicas, cámaras empresariales, cooperativas de productores, entre otros- para el aprovechamiento de ventajas competitivas.
-¿Cuáles cree que son los beneficios de asociarse?
-La participación en diferentes foros donde se compartían experiencias con otros productores, se recibían capacitaciones de técnicos, se conformaban mesas de trabajo donde exponíamos necesidades y planteábamos problemas a solucionar o ideas a llevar a cabo para crecer, entre ellas lograr una asociación de productores para poder exportar, pensar en líneas de financiamiento que den posibilidad a los productores de obtener maquinarias para mejorar sus procesos productivos, contar con un centro de investigación al que pueda acceder cualquier productor y también encontré información de interés del sector como un ente que regula precios y calidad.
-¿Qué perspectivas de venta tienen para este año?
-La producción de frutos secos ha crecido en importancia en Mendoza. Esto genera buenas expectativas para este año, a pesar de que nos cayó piedra dañándonos parte de la producción, como a tantos otros productores. Seguimos apostando a que la nuez es un producto que tiene mucha rentabilidad, por sus características y propiedades.
Un negocio de números atractivos
Según un reciente informe del INTA, la nuez pecán se posiciona como un mercado en constante expansión que genera U$S 2,4 millones anuales en la actualidad y tiene un potencial de U$S 30 millones en los próximos 6 años.
A escala mundial, Argentina ocupa el tercer lugar en superficie con 6.000 hectáreas implantadas con pecán, de las cuales sólo el 25% son plantaciones en plena producción. EEUU y México representan más del 90% de la superficie y producción global.
La producción estimada para una plantación “madura” de pecán en plena producción, con más de 17 años y buen manejo, es de 2.000 kilos anuales por hectárea, mientras el kilo de nuez con cáscara de óptima calidad se paga U$S 4 en el mercado. Esto es una rentabilidad de U$S 8.000 por hectárea al año.
Perfil
María Gabriela Santana (33). Estudió Administración de Empresas pero hace más de un año que está prácticamente abocada a este emprendimiento familiar.