4 de junio de 2016 - 00:00

Francisco pidió confiscar los bienes de narcos y corruptos

En un encuentro con jueces de 10 países -entre ellos los argentinos Lorenzetti, Servini de Cubría, Lijo y Casanello-, el Papa condenó a la corrupción como “uno de los grandes males del mundo”.

El papa Francisco denunció ayer, ante jueces de más de 10 países, que “la corrupción en todos los niveles es uno de los grandes males del mundo de hoy”, al tiempo que les pidió “recuperar los bienes de traficantes y delincuentes para ofrecerlos a la sociedad”; calificó la trata de personas como un “crimen de lesa humanidad” y defendió la participación de la Iglesia “en la alta política”.

“Pido a los jueces que realicen su vocación y misión esencial, la de establecer la justicia sin la cual no hay orden, ni desarrollo sostenible e integral, ni paz social”, aseveró el Pontífice durante su discurso en la Academia de Ciencias del Vaticano, frente a fiscales y magistrados de Argentina y otros países, que participan de un seminario sobre trata de personas y criminalidad organizada, impulsado por la Santa Sede.

“No cabe el adagio de la Ilustración de que la Iglesia no deba meterse en política: la Iglesia debe meterse en la alta política, porque, cito a Pablo VI, “la política es una de las formas más altas del amor, de la caridad”, ratificó y criticó a quienes “quieren dar una visión ilustrada de lo que debe ser una academia”.

“Sin duda, uno de los más grandes males sociales del mundo de hoy es la corrupción en todos los niveles, la cual debilita cualquier gobierno, la democracia participativa y la actividad de la Justicia”, denunció el Papa argentino, antes de sacarse la foto grupal con los participantes y de definir como “verdaderos crímenes de lesa humanidad” a la trata, tráfico de personas y las nuevas formas de esclavitud, como el trabajo forzado, la prostitución, el tráfico de órganos, el comercio de la droga y la criminalidad organizada”.

“A ustedes, jueces, corresponde hacer justicia. Les pido una especial atención en hacer justicia en el campo de la trata y del tráfico de personas y, frente a esto y al crimen organizado, les pido que se defiendan de caer en la telaraña de las corrupciones”, sentenció el Papa, sentado al lado del legislador porteño Gustavo Vera, uno de los organizadores del encuentro.

En esa línea, el Papa expresó que “la rehabilitación de las víctimas y su reinserción en la sociedad, siempre realmente posible, es el mayor bien que podemos hacer a ellas mismas, a la comunidad y a la paz social”.

“No hay pena válida sin esperanza. Si no, es una tortura, no una pena. En esto me baso para afirmar la postura de la Iglesia contra la pena de muerte”, agregó.

En línea con su pedido de reinserción, contó: “Me gusta visitar las cárceles cuando voy a una ciudad y, como impresión general, he visto que las cárceles cuyo director es una mujer, van mejor que aquéllas cuyo director es hombre. La mujer tiene en esto de la reinserción un olfato y tacto especial que, sin perder energía, recoloca a las personas, las reubica”, expresó.

Derecho de las víctimas

“Los jueces están llamados hoy más que nunca a poner gran atención en las necesidades de las víctimas”, sentenció, y explicó: “Son las primeras que deben ser rehabilitadas y reintegradas en la sociedad y por ellas se debe perseguir sin cuartel a los traficantes y criminales sanguinarios”.

Además, el Pontífice los animó a “sentirse y proclamarse libres de las presiones de los gobiernos, de las instituciones privadas y, naturalmente, de las estructuras de pecado de las que hablaba mi predecesor Juan Pablo II, en particular, el crimen organizado”.

“Yo sé que ustedes sufren presiones y amenazas y sé que hoy día ser juez es arriesgar el pellejo y eso merece un reconocimiento a la valentía de aquellos que quieren seguir siendo libres en el ejercicio de su función jurídica”, exclamó.

Durante su discurso, el Pontífice recordó “el encuentro con los líderes religiosos de las principales religiones que hoy influyen en el mundo global, el 2 de diciembre de 2014, como asimismo la cumbre de los intendentes de las ciudades más importantes del mundo el 21 de julio de 2015”, que mostraron el objetivo de “conseguir la erradicación de las nuevas formas de esclavitud”.

El Papa recibirá a la cúpula de Podemos

El Papa Francisco recibirá el próximo 10 de setiembre “pase lo que pase en las elecciones del 26 de junio” a la cúpula del partido izquierdista español Podemos.

El encuentro está arreglado en la residencia de Santa Marta. “Se acordó que vinieran tres personas, que serán Pablo Iglesias, Iñigo Errejón y el encargado de relaciones internacionales, Pablo Bustinduy”, confirmó uno de los encargados del acercamiento,

Las gestiones se intensificaron la semana pasada durante una visita del legislador porteño Gustavo Vera a España, donde mantuvo un encuentro con Iñigo Errejón.

La reunión se hará “de forma totalmente independiente” del resultado de las elecciones que decidirán el gobierno de España, que deberá repetir las elecciones generales a fin de mes luego de que la elección del 20 de diciembre no otorgara una mayoría clara a ninguna formación política y fracasaran los potenciales acuerdos para conformar gobierno.

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