El Papa Francisco condenó ayer la trata de seres humanos como un delito contra la humanidad y por primera vez deploró públicamente el aborto al recibir en el Vaticano al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede.
El Papa Francisco condenó ayer la trata de seres humanos como un delito contra la humanidad y por primera vez deploró públicamente el aborto al recibir en el Vaticano al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede.
En un largo y complejo discurso por el año nuevo, el Papa argentino denunció lo que llamó “las heridas de la paz”, las guerras sangrientas en Siria, Oriente Medio, Africa y volvió a reclamar a la comunidad internacional para que la trata de seres humanos sea considerada como un crimen contra la humanidad.
“La trata de seres humanos es un delito contra la humanidad”, clamó el Papa ante los embajadores y representantes de 183 países congregados en la imponente Sala Clementina del palacio apostólico.
Por primera vez desde que fue elegido pontífice en marzo pasado, Francisco lamentó con “horror” que “haya niños que no podrán ver jamás la luz, víctimas del aborto” .
El Papa latinoamericano censuró con vehemencia “el drama de los refugiados, sobre todo en el Cuerno de África, en la región de los Grandes Lagos” y mencionó a “los numerosos emigrantes que, desde América Latina, emigran a Estados Unidos y los que desde Africa y Oriente Medio buscan refugio en Europa”.
“Recuerdo mi visita a Lampedusa... Hay una indiferencia general ante esas tragedias”, recalcó al referirse a su viaje a la isla siciliana, donde se ahogaron el año pasado unos 400 emigrantes que intentaban entrar en dos barcazas a Italia.
Como un pedido al mundo entero, el Papa rogó para que “se evite la cultura del descarte” y se luche por la paz.
“Hay que edificar la paz”, dijo tras pedir “que termine el conflicto en Siria”.
“Deseo que la conferencia Ginebra 2 firme el comienzo del deseo de pacificación”, afirmó al referirse a la reunión sobre Siria convocada para el 22 de enero en Suiza.