La alegría de salir campeones fue inigualable. Tras cinco años la Academia volvió a levantar una copa. Los jugadores no se guardaron nada y así festejaron.
La alegría de salir campeones fue inigualable. Tras cinco años la Academia volvió a levantar una copa. Los jugadores no se guardaron nada y así festejaron.
Los festejos comenzaron en los camarines y continuaron en el micro batea donde fueron llevados hasta la multitud que los esperó en el Obelisco.
Los jugadores con cánticos, banderas, bombos, gorritos celeste y blanco y camisetas de campeón se unieron a los de la multitud, que además le cantaron a Licha López por ser el goleador del campeonato.
