La FIFA no puede solucionar sola el problema de los partidos arreglados, reaccionó el organismo mundial tras el anuncio de Europol del desmantelamiento de una red de apuestas ilegales que habría comprado cientos de partidos en todo el mundo.
La FIFA no puede solucionar sola el problema de los partidos arreglados, reaccionó el organismo mundial tras el anuncio de Europol del desmantelamiento de una red de apuestas ilegales que habría comprado cientos de partidos en todo el mundo.
"Estas revelaciones son el fruto de una larga investigación", dijo ayer Ralf Mutschke, responsable de seguridad de la FIFA. "Los partidos amañados y los encuentros pactados son un problema global y uno de esos que no desaparecerá mañana", añadió.
"La FIFA y la comunidad del fútbol se han comprometido a erradicar el problema, pero no lo lograremos solos", advirtió.
Según Mutschke, "la cooperación entre el ejecutivo judicial y las organizaciones deportivas debe reforzarse".
Mutschke recordó que en fútbol, "una federación nacional puede sancionar a un miembro de la familia del fútbol si se demuestra que infringió el reglamento. El código de disciplina de la FIFA ofrece la posibilidad de ampliar estas sanciones, hasta una suspensión a perpetuidad. Pero en lo que concierne a la gente fuera del fútbol, las sanciones actuales son demasiado pequeñas y no son suficientes para retraer a alguien que quiera pringarse en partidos amañados", explicó.