El 7 de diciembre de 1997 se recordará como el día en que Martín Palermo besó sus botines rojiblancos ante la platea de Gimnasia LP.
El 7 de diciembre de 1997 se recordará como el día en que Martín Palermo besó sus botines rojiblancos ante la platea de Gimnasia LP.
“Los botines los usé toda la semana y los besé porque hice el gol de la victoria en el minuto final y porque tienen los colores de Estudiantes”, explicó aquella vez.
El Titán convirtió el gol de la victoria con la camiseta de Boca, y en su corrida hacia la mitad de la cancha celebró de esa manera, recibiendo toda clase de insultos de los hinchas del Lobo.
Luego el ex delantero se acercó a un costado del campo de juego y saludó a Carlos Griguol. Una imagen se recordará por siempre.