Que cada gota de agua llegue con los nutrientes justos y necesarios para así elevar la calidad y productividad de los cultivos fue el objetivo logrado por el seminario de fertirriego; “Agua y Nutrientes con precisión”.
Que cada gota de agua llegue con los nutrientes justos y necesarios para así elevar la calidad y productividad de los cultivos fue el objetivo logrado por el seminario de fertirriego; “Agua y Nutrientes con precisión”.
El evento fue organizado por Fertilizar Asociación Civil y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria -INTA y contó con la colaboración del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen).
La moderna técnica agrícola de aplicar fertilizantes a los cultivos junto con el agua de riego, no sólo quedó expuesta en los casos para maximizar los rendimientos y a la vez minimizar la polución ambiental sino también en incrementar la eficiencia de uso de los fertilizantes y, en consecuencia, aumentar los beneficios económicos de la inversión en este insumo.
La primera especialista en abrir las ponencias fue la ingeniera agrónoma Mariel Vanin, secretaria técnica de Iscamen, quien presentó su visión sobre la producción hortícola intensiva en la región.
“No se puede gestionar aquello que no se mide. Necesitamos tener indicadores y mapas”, fue una de las frases destacadas de Vanin. En su charla abarcó aquellos aspectos que deben tener en cuenta los productores como la importancia del cuidado ambiental, el uso eficiente del agua, el uso racional de agroquímicos, el control biológico de plagas y el uso de paquetes agroecológicos.
“Es importante saber que en los próximos años el énfasis estará colocado en las certificaciones y en tener la huella de agua, huella de carbono, que garantizan procesos eficientes de manejo de cultivo”, deslizó Vanin.
Sistemas alimentarios más eficaces
La experta del Iscamen afirmó que la provincia sigue detentando el tener 200 mil hectáreas cultivadas, con frutas de carozo, pepita, olivos y la presencia más numerosa de los frutos secos.
“Del total de las hectáreas cultivadas 50% pertenecen a vid. El resto, Mendoza se destaca por la gran diversidad hortícola que posee siendo la segunda provincia del país”, explicó Vanin.
Según la especialista del Iscamen el diagnóstico de situación es que aún hoy con la riqueza productiva que posee Mendoza es importante tomar en cuenta la evolución de lo urbano sobre las tierras rurales, lo cual está limitando la superficie productiva.

Cómo nutrir agua y suelo
Otra charla que suscitó la atención de los presentes fue la ofrecida por Ricardo Melgar, del INTA de Pergamino.
En concreto el experto se enfocó en los fertilizantes para fertirriego y la calidad intrínseca que deben tener esos fertilizantes para ser apropiados para ese uso.
“Hay muchos fertilizantes pero específicamente para fertirriego se necesita determinada calidad, algunas características que algunos productores saben y otros no. Incluso hay productos no aptos para fertirriego que se usan. Por ejemplo, algunos productos granulados que están diseñados para suelo y se usan para agua y pueden acarrear problemas de taponamiento de goteos, de daños del sistema. Por eso en ese sentido lo que se recomienda es productos diseñados para ese sistema”, detalló Melgar.
Agregó: “Nuevamente hay formulaciones para fertirriego y otras formulaciones para suelo. Las que son para suelos pueden usarse para fertirriego pero para el suelo son granulados. Para mantener la condición física de grano tienen aditivos y polímeros. Hay formulaciones para suelo y otro riego.
Las que son para suelos son granulados para formar, para mantener en condición física. Tienen aditivos polímeros acondicionantes. Si se disuelven, pueden ocasionar problemas en los tanques o en los goteros”, advirtió el especialista.
En cuanto a la preparación de los fertilizantes, según Melgar el productor puede tomar los genéricos es decir preparar su propia solución o productos para hacer disueltos listos para tanque y representan opciones para el productor cada una con sus ventajas y desventajas.
“Las ventajas y desventajas están dadas por la comodidad. Normalmente uno paga un poco más el producto y sabe que lo tira en el tanque y se olvida de su composición. De otra manera tiene que ir sopesando cuánto va de cada ingrediente y vamos a apelar como si fuera una receta, lo cual puede dar más trabajo”, apuntó Melgar.
Tecnología de punta
Bruno Toniello, de la firma Crop Management Technology de Netafim Brasil aportó al evento todos los avances tecnológicos que contribuyen a elevar la competitividad del agro.
“Mi trabajo es cubrir los avances que vamos teniendo en control y monitoreo de fertirriego. Más que nada hoy tenemos equipos amigables aceptables y que pueden cumplir con una precisión muy extrema la inyección de fertilizantes”, afirmó el experto de Netafim en Brasil.
Pero lo que demandó gran parte de la atención de los presentes fue el desarrollo de dos softwares basados en la nube.
“Uno monitorea agua en el suelo y reporta al productor si el manejo de aplicación de agua está yendo bien o no. Incluso posee alarmas que son enviadas a un móvil en tiempo real. El otro software es también novedoso y maneja el control de la fertilización por la nube”, explicó Toniello.
El especialista de Netafim dijo que los dos softwares están desarrollados por la compañía y trabajan en su utilización a nivel mundial.
Si bien toda esta nueva tecnología de fertirriego está muy presente en Brasil, ya en Mendoza afirmó que han cerrado un proyecto con un software de control por la nube para un productor en la zona de Mendoza.
“Es un productor vitivinícola. Es un sistema muy novedoso de alta tecnología. Estoy a cargo del departamento de automatismo para Mercosur. Todas estas novedades serán cada vez de mayor utilidad para todos los productores de la zona de Mendoza”, deslizó el especialista de Netafim.
Vid y uva de mesa
Germán Babelis, del INTA de San Juan, habló sobre el fertirriego para vid y uva de mesa.
En el marco de riego por goteo el especialista presentó cómo se maneja la fruticultura regional que a diferencia de los cultivos hortícolas tienen una visión más integral porque son a largo plazo.
“En esos casos de ferti irrigación de balance de nutrientes, importa la fertilidad física y biológica y la buena preparación de suelo. Es importante asociar el uso del abono verde que mejore el ambiente microclimático y el de suelo para así evitar los problemas de compactación”, explicó el experto del INTA.
Así recordó que en los cultivos perennes se usa abono verde con un cultivo que no compita con el frutal y que mejore la estructura del suelo.
Está indicado para aumentar la materia orgánica y mejorar la aireación. Se entierra una gramínea o leguminosa en el suelo, lo cual es es una materia orgánica que nutre al suelo lo airea y aporta fertilizantes que permiten tener un sistema radicular más sano al fruto”, detalló el técnico del INTA.
Los frutales, a diferencia de los cultivos anuales que crecen y se desarrollan, poseen una fisiología diferente. Recordó que la uva para vinificar tiene menos requerimiento de agua en tanto en uva en fresco, habitualmente tiene momentos parecidos, pero la cantidad de agua varía.
“La uva en fresco requiere de más potasio porque le confiere un sabor dulce y poco ácido. En cambio en la uva de vinificar no se pone potasio porque eleva el PH. Es la gran diferencia de uno y otro cultivo”, explicó el experto del INTA.
De las 550 mil hectáreas de frutales en Argentina, en Cuyo es la uva la fruta primordial, desgranada en vid, vino, mosto, pasa, y consumo en fresco.
En cuanto al segundo lugar pertenece al olivo.
El foco del experto del INTA también estuvo dado en las necesidades de cálculo de fertilización. En concreto se hace un análisis de cobertura de la planta o de incidencia, cuanto sol llega a la planta por hectárea.
Una hectárea son 10 mil metros cuadrados. Se hace un análisis de altura y diámetro de la planta para calcular fertilizante. También se necesita saber la superficie de área foliar total de hectárea y se multiplica por el índice de cosecha.
Riego exitoso en tomate para industria
Un caso relevante de fertirriego lo constituyó en el evento, Fincas Rocío, de los hermanos López.
De las 100 hectáreas que poseen 94,5 están destinadas a tomates. En tanto, el resto es para pimientos. Llegaron al fertirriego en la década del 90 siendo los primeros productores hortícolas en adoptarlo en la provincia.
En el inicio de 2000 incorporaron tecnología de punta traída con un cabezal computarizado de Estados Unidos. Su finca comenzó a crecer aún más.
“Fueron muchos años de aprendizaje de errores y aciertos, como todo. Un viaje a Israel nos cambió nuestra concepción del riego. Estuvimos allá y compramos equipos en la medida que fuimos conociendo la mejor forma de utilizar el fertirriego.
Con el primer cabezal computarizado nos mejoró la calidad de vida y las soluciones a trabajar”, detalló Eduardo López, de Fincas Rocío.
Como todos, su evolución productiva comenzó a cielo abierto. Las tormentas hicieron sus estragos. Entonces los hermanos López decidieron apostar por la malla antigranizo. Luego nuevamente el cambio climático de los últimos años, los llevó por apostar en tener su producción de tomate y de pimientos en invernaderos.
“Es impresionante cómo la lluvia ha aumentado sus volúmenes. En los últimos años teníamos por año 200 ml y de hecho en la actualidad hemos duplicado esa cantidad”, detalló López.
En cuanto al último desarrollo que están apostando, incluye un módulo de 10 hectáreas de invernadero para tomate y pimiento.
“El tomate va colgado para alto rendimiento y estamos muy contentos con las 300 toneladas por hectárea que tenemos. Obviamente estamos muy lejos de los rindes de Bélgica con 800 toneladas por hectárea pero es indudable que poseen un costo muy diferente. De cualquier forma estamos triplicando a un productor de tomate en la provincia ya que pueden tener un rinde de 100 toneladas por hectárea”, detalló López.