28 de octubre de 2012 - 11:18

Eusebio Guiñazú: un Puma suelto en Mendoza

Es titular indiscutido del actual plantel del seleccionado argentino de rugby. Comenzó a jugar a los 6 años y hoy es uno de los grandes referentes del deporte de nuestra provincia. La excelente actualidad de una gran persona.

Eusebio Guiñazú nos recibe en casa de sus padres y desde el minuto uno de la entrevista deja muy en claro que es una persona absolutamente sencilla y con una enorme claridad a la hora describir conceptos. Todo esto nos hace entender por qué hoy por hoy ocupa el lugar que ocupa en lo que es su gran pasión y también su profesión.

-¿A qué edad empezaste con el rugby?

-Empecé a los 6 años por mi viejo, que me llevó al Mendoza Rugby Club. Él ha estado ligado al rugby toda la vida. En el club empecé con un muy buen grupo, que es mi mismo grupo de amigos de hoy.

-¿No había chances de que jugaras a otro deporte, no? ¿En tu familia eran muy del rugby?

-Fui siempre un fanático de los deportes. También estuve mucho tiempo en escuelas de fútbol y hasta jugué para el Gimnasio Municipal. Pero siempre lo hice en forma paralela al rugby, a lo que desde chico me dediqué con mucho más entusiasmo.

-¿A qué edad te fuiste a jugar afuera?

-Digamos que fue algo circunstancial. Hasta los 18 años sólo jugaba como hobby y no pensaba que podía vivir del rugby o irme a otro país gracias al deporte. Pero entre los 18 y los 19 años empecé a tener participación en los seleccionados de Argentina y ahí los veedores y representantes empezaron a tomar contacto conmigo. En ese momento, empecé a barajar la posibilidad de algún día irme afuera. Pero recién lo concreté a los 23 años.

-¿Adónde te fuiste en ese momento?

-Ahí me fui a Tolón, en Francia. Había tenido ofertas para irme dos años antes, pero había decidido esperar un tiempo e irme más grande y más maduro. En el Toulon estuve un año y me fui solo. Por suerte, tenía algunos compañeros argentinos en el club. Fue una muy buena experiencia. Y era un muy lindo lugar para vivir.

-¿Cómo fue ese cambio del rugby amateur al profesional?

-Fue muy bueno como te decía, pero también muy difícil. Yo acá estudiaba Abogacía y a la misma vez jugaba al rugby. Tenía un grupo de amigos muy grande y una vida social igual a la de cualquier persona de 23 años. Y de repente pasé a dedicarme entre 7 y 8 horas,  por día sólo al rugby. Eso vino aparejado con tener un gran compromiso hacia lo que estaba haciendo. Y por supuesto me cambió mucho la vida. Me fui a vivir solo y me independicé totalmente. Y en lo técnico tampoco fue sencillo, porque el nivel de competencia era muy alto.

-¿A qué edad te tocó debutar en el plantel mayor de Los Pumas?

-Debuté en 2003, con 21 años. A partir de ahí tuve una historia de bastante constancia en el equipo. Prácticamente siempre estuve en los planteles, pero lamentablemente con una participación casi “esquiva”. Siempre me tocó jugar mucho, pero me quedé afuera de los mundiales, que eran los eventos más importantes. Fue por diferentes motivos y circunstancias y sin haber podido afianzarme en los equipos, lo cual siempre era mi gran objetivo.

-¿Los mundiales en los que no estuviste fueron el de 2007 y el de 2011?

-Sí, en ambos quedé afuera del plantel. Pero en 2007 terminé jugando el último partido. Me convocaron por una lesión  de un compañero y me tocó estar. Y en 2011, que era un Mundial en el cual venía muy bien por tener muchos años de experiencia, quedé afuera por una decisión técnica.

-¿Pero ahora tuviste tu premio a la perseverancia?

-Sí, ahora recibí el premio de participar del Rugby Championship, que es un hito para la historia del deporte en nuestro país. Yo decidí resignar un contrato en Francia para poder estar con Los Pumas y jugarlo. Asumí muchos riesgos para afrontar este torneo. Pero por suerte las cosas terminaron saliendo bien y me alegra, particularmente, poder haber conformado el plantel del seleccionado luego de diez años de haber luchado por ocupar ese lugar.

-¿Cuando te toca enfrentar a rivales como Nueva Zelanda o Australia, tenés algún momento dentro de la cancha para disfrutar lo que estás viviendo?

-Creo que nosotros disfrutamos de todo lo que pasa recién cuando termina. O la manera de disfrutarlo, en el momento, es con nervios o ansiedad. Es un disfrute extraño, pero lo vivimos así porque es la única manera de vivir estos partidos. Jugamos en un nivel en el que tenemos que estar muy fríos.

-¿Cómo fue jugar con Los Pumas en Mendoza ante Sudáfrica?

-Fue un partido tremendamente emocionante. Enfrenté a un equipo en el cual tenía muchos amigos. Y además estaba en mi provincia, con mi familia y amigos. Fue muy lindo estar en la cancha. Y también un buen ejercicio para abstraerme y tratar de mantenerme concentrado en el juego.

-¿En qué otros países del mundo estuviste viviendo y jugando al rugby?

-Estuve cuatro años en Francia, luego un año en Sudáfrica y después dos años más en Francia.

-¿Cómo fue vivir en Sudáfrica?

-Fue una experiencia genial. Estuve en Ciudad del Cabo, que es una de las ciudades que más me han gustado en el mundo. Es un medio social, cultural e histórico muy interesante. Realmente, más allá de la naturaleza y los paisajes que brinda el país, es un aprendizaje permanente y una experiencia única. Lo disfrutamos mucho e hicimos grandes amigos. Y como experiencia rugbística fue sin dudas la mejor de mi carrera.

-¿Y ahora qué viene para Eusebio Guiñazú? ¿Dónde vas a continuar jugando?

-Ahora estoy decidiendo. Hay algunas ofertas y posibilidades dando vueltas. Estoy tomándome unos días para decidirlo.

-¿Tu objetivo de hoy es estar en el próximo mundial con Los Pumas?

-Sinceramente me pongo objetivos cortos. Conozco cómo es la carrera de un jugador, con sus buenos y malos momentos. Hoy disfruto de esto, que es haberme ganado un lugar en Los Pumas con muchísimo sacrificio. Creo que sería hasta un poco irresponsable pensar en un Mundial para el cual faltan tres años. En tres semanas tenemos un partido con Francia y mi cabeza está exclusivamente puesta ahí. En los últimos tiempos lo que me ha dado resultado es tener objetivos cortos y precisos y afrontarlos uno a uno.

-¿En algún momento pensás que vas a volver a jugar al Mendoza Rugby Club?

-Sueño mucho con eso. Más allá de que me hice profesional hace mucho tiempo y vivo de esto, mi crecimiento en el rugby fue amateur. Y el rugby para mí es mi viejo que me llevó al club y mis amigos. Y eso es el Mendoza Rugby Club. Mi concepción de los valores del rugby sigue siendo la misma.

Y sueño con algún día volver a vivir eso y jugar con mis amigos. De todas maneras, sé que al Mendoza voy a estar vinculado toda la vida, independientemente de que juegue o no. Justamente en 2009 me di un gustazo de jugar dos partidos. Estuve un mes en Mendoza y pude hacerlo. Y el año pasado también jugué con la camiseta del Mendoza en un homenaje que se hizo a Carlitos Cipitelli.

-Volviendo a Los Pumas, ¿a qué jugador de Los Pumas elegirías para que te defienda en una situación "brava" contra un rival?

-(risas) Para que me defienda, sin dudas elijo a Pato Albacete. Primero porque es un “animal” y segundo porque somos amigos desde hace muchos años.

-¿Y para salir una noche de bares?

-Hay varios (más risas). Pero probablemente saldría con Rafa Carvallo y Julito Farías.

-¿Qué es lo que más disfrutás de todo lo que has generado?

-Creo que es una respuesta para separar. La parte de jugar para el seleccionado es algo que disfruto minuto a minuto, porque es un orgullo y una responsabilidad enorme. Tengo latente la sensación de estar y quiero que eso dure mucho tiempo más. Me gustaría jugar en Los Pumas hasta los 40 años.

Por otro lado quiero que todo esto dure mucho más por el gran apoyo que recibo de mis amigos, de mi familia y de mi novia. Yo sé que a eso lo comparto fervientemente con ellos. Ellos son los responsables absolutos de que me esté yendo bien. Y por último disfruto de las experiencias de ser jugador de rugby en el exterior. Eso me ha dado la posibilidad de vivir en diferentes lugares, de haber aprendido otros idiomas y conocer otras culturas. Hoy, cuando miro para atrás, estoy más que orgulloso de mi carrera. La verdad es que no me reprocho nada.

LAS MAS LEIDAS