Faltaba la voz de Fernando Espinoza tras el polémico Boca-Vélez y el colegiado habló en un programa radial porteño, donde contó que fueron muy duros los días post partido: "Tuve que esconder a mi familia porque se filtró mi teléfono y recibí amenazas de todo tipo. Ya están hechas las denuncias y recién prendí el teléfono. ¿Hasta dónde llegan las redes sociales? Mi hijo está encerrado dos días y no sabe por qué. El de 3 no entiende, pero al del 6 le dije que nos íbamos a quedar descansando en casa. Fue muy desgastante", confió. Y continuó: "Gente de Vélez también me escribió diciéndome que me quedara tranquilo".
El sanmartiniano explicó por qué no cobró un claro penal de Mas a Lazo: "No voy a ir en beneficio de algún equipo; es más fácil verlo desde una cámara lateral. Yo estoy por detrás de Mas y me tapa. No es un error sino que no lo veo. El error del árbitro es parte del juego. No es una situación linda ni fácil pero hay que pasarla".
"Y el presidente de Vélez (Sergio Rapisarda) vino el vestuario, le dije que no había visto la jugada y me dijo 'gracias porque me lo estás diciendo mirándome a los ojos'. Es un sabor agridulce, pero si no lo veo, no lo cobro. Lamentablemente me agarra a cinco metros y el jugador me tapa", finalizó.