Robert De Niro convirtió una propiedad rural de Nueva York en un complejo de casi 50 hectáreas, con espacios para vivir, trabajar y practicar deportes. La transformación comenzó con una compra en 1997 y avanzó con remodelaciones, incorporación de terrenos vecinos y una pista de esquí privada.
La historia tiene una precisión importante: el actor no adquirió las 50 hectáreas en una sola operación. La compra inicial comprendía aproximadamente 32 hectáreas; las parcelas incorporadas después llevaron el conjunto hasta la superficie que describen las publicaciones recientes.
Qué compró Robert De Niro y dónde queda la propiedad
La finca está en Gardiner, una localidad del valle del Hudson, en el estado de Nueva York. En 1997, De Niro pagó alrededor de US$1,5 millones por el predio original, que incluía una antigua vivienda rural vinculada con una construcción del siglo XVIII.
Una cobertura inmobiliaria publicada por MarketWatch describe la evolución desde 78 acres iniciales hasta 123 acres, equivalentes a unas 49,8 hectáreas. La superficie actual del conjunto es, por lo tanto, el resultado de una ampliación progresiva, no solamente de la remodelación de la casa.
Ese crecimiento permitió distribuir distintas funciones entre varios edificios. La residencia principal, los espacios para huéspedes y las construcciones auxiliares forman partes diferenciadas del complejo, en lugar de concentrar todas las actividades bajo un mismo techo.
Cómo convirtió un granero en un espacio de cine y entrenamiento
Una de las intervenciones más llamativas fue la adaptación de un granero como centro de recreación. Architectural Digest describe un espacio de aproximadamente 14.000 pies cuadrados, unos 1.300 metros cuadrados, destinado a actividades deportivas y de entretenimiento.
Entre las instalaciones mencionadas en las coberturas aparecen:
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Gimnasio y sector de boxeo.
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Sala de juegos.
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Un pequeño estudio cinematográfico.
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Piscina y sauna.
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Espacios para actividades deportivas.
El estudio de cine forma parte de ese conjunto privado. Las fuentes lo describen como una instalación pequeña, por lo que no corresponde equipararlo con un gran estudio comercial de producción.
Otro granero fue acondicionado para oficinas y trabajo creativo. La transformación aprovechó edificios separados para usos diferentes, conservando la organización de una finca con varias construcciones, aunque sus funciones dejaron de ser exclusivamente rurales.
Cómo quedó el predio y qué se sabe de la pista de esquí
La vivienda fue remodelada y las descripciones publicadas mencionan seis dormitorios y siete baños, además de alojamientos independientes para invitados. En el exterior, las instalaciones incluyen una cancha de tenis y una pequeña pista de esquí privada.
La pista es uno de los detalles que distingue a la propiedad, pero las fuentes consultadas no precisan su longitud, desnivel ni equipamiento. No hay elementos suficientes para presentarla como un centro de esquí comparable con una estación abierta al público.
Tampoco se trata de convertir literalmente un granero en una pista: el edificio fue destinado al cine y la recreación, mientras que la pista ocupa otro sector del terreno. Son intervenciones diferentes dentro de una misma transformación.
Con los años, la finca pasó a reunir vivienda, trabajo y entretenimiento en un solo predio. El cambio más significativo fue la combinación de esas funciones, desde la casa rural original hasta los edificios adaptados y las instalaciones deportivas al aire libre.