La figura de José de San Martín vuelve a ocupar el centro de una propuesta que busca recuperar no solo su dimensión de héroe nacional, sino también al hombre detrás de la historia. El próximo 17 de agosto, a las 17.30, la Basílica San Vicente Ferrer de Godoy Cruz será escenario de una nueva edición de “Rapsodia para un Exilio”, espectáculo histórico, artístico y cultural organizado anualmente por Bologna Mendoza… arte y cultura.
La entrada es gratuita, aunque es opcional donar un alimento no perecedero para Cáritas.
Bajo la dirección de Ricardo Crispino y José Chade, la puesta combinará música, canto, danza y relatos para reconstruir los años de exilio de San Martín, con especial atención a su familia y a su vínculo con Alejandro María Aguado, el amigo que tuvo un papel decisivo en su vida durante su permanencia en Francia.
El subtítulo temático de la edición 2026 propone justamente ampliar la mirada sobre aquellos años: la descendencia y el amigo de San Martín. La obra recorrerá la vida del Libertador junto a sus hermanos, sus nietas y Aguado, además de detenerse especialmente en la continuidad de la vida de su hija Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada y de su descendencia.
Mercedes nació en Mendoza el 24 de agosto de 1816, hija de San Martín y Remedios de Escalada. En 1824, cuando el general se retiró definitivamente al exilio, ella lo acompañó a Europa. Ya en Francia, Mercedes se casó con Mariano Severo Balcarce, con quien tuvo dos hijas: Josefa Dominga Balcarce, conocida como Pepa, y María Mercedes Balcarce.
Es precisamente ese universo familiar el que la propuesta busca recuperar, para observar a San Martín desde una perspectiva menos habitual: la del padre, abuelo y amigo, atravesado por los afectos y las dificultades de sus últimos años.
En Francia también se produjo el reencuentro con Alejandro María Aguado, una figura fundamental para comprender la etapa final de la vida del prócer. La obra pondrá el foco en esa amistad y en el papel que desempeñó Aguado, quien ayudó a San Martín a evitar una situación de extrema precariedad económica.
Una historia ensamblada como una rapsodia
El propio concepto de “rapsodia” funciona como clave artística de la propuesta. En su origen, las rapsodias eran poesías cantadas por rapsodas, acompañadas por instrumentos, y también composiciones de carácter libre dedicadas a héroes o personajes épicos.
Desde esa idea, “Rapsodia para un Exilio” se construye como un relato que articula distintas disciplinas y lenguajes. Música, poesía, narración, danza y escenas históricas se intercalan para construir una mirada sensible sobre el exilio sanmartiniano.
La edición 2026 profundizará especialmente en la dimensión familiar de ese exilio y en la permanencia de los vínculos que acompañaron a San Martín hasta sus últimos años.
En la función participarán el Coro Amigos de Siempre, dirigido por Fernando Gil Estrada; Omar Hernández; la pareja de danzas Sánchez-Gímenez y Matías Ballet. Los relatos estarán a cargo de Silvia Chirino y José Jorge Chade.