26 de octubre de 2026 - 12:15

Por dentro de la mansión de Gustavo Cerati en Vicente López: 1.271 m² de propiedad, tres plantas, cinco dormitorios, piscina y parque de palmeras

La casa que Cerati eligió en sus últimos años combinaba ambientes amplios, espacios para la música y una historia arquitectónica previa a su llegada.

La casa de Gustavo Cerati en Vicente López reunía una característica poco habitual incluso entre las grandes propiedades del norte del Gran Buenos Aires: tenía una extensa superficie de terreno, una construcción de tres plantas y un parque arbolado que le daba privacidad. Allí vivió el músico durante la última etapa de su carrera activa, antes del accidente cerebrovascular que sufrió en 2010.

El inmueble no había sido diseñado originalmente para el artista. Según la información difundida cuando se ofreció a la venta, la vivienda fue construida en 1937 y el conjunto de la propiedad alcanzaba aproximadamente 1.271 metros cuadrados. Esa cifra corresponde al inmueble anunciado, por lo que no debe confundirse con la superficie cubierta de la casa.

Cómo era la casa de Cerati por dentro

La residencia principal se desarrollaba en tres niveles y contaba con cinco dormitorios y cinco baños. También disponía de un garaje con capacidad para tres vehículos, una distribución que permitía separar áreas de descanso, espacios comunes y sectores de servicio.

Entre los ambientes que se conocieron a través de las imágenes de la propiedad aparecían una terraza amplia, una piscina y rincones reservados para instrumentos musicales.

La presencia de estos últimos conectaba la vivienda con la actividad creativa de Cerati, aunque no hay que interpretar cada habitación como un estudio de grabación profesional.

La casa estaba ubicada en la esquina de Tapiales e Hipólito Yrigoyen, en Vicente López. Para el músico, la zona tenía ventajas prácticas: le permitía mantenerse relativamente cerca de su estudio Unísono y de la escuela a la que asistían sus hijos, Benito y Lisa.

El parque de palmeras y una construcción independiente

Uno de los detalles más singulares era el exterior. La propiedad tenía un parque con palmeras sobre un terreno con pendiente suave, que descendía hacia la calle. Esa vegetación funcionaba como una transición entre la vivienda principal y el movimiento urbano del barrio.

En el frente existía, además, una casa más pequeña, originalmente destinada a los caseros. El periodista Juan Morris, autor de una biografía sobre Cerati, relató que amigos del músico colaboraron con la decoración de ese espacio. No se trataba, por lo tanto, de una única construcción aislada en el lote.

La etapa personal que quedó ligada a esa propiedad

Cerati adquirió la casa en 2008. Al año siguiente celebró allí sus 50 años, en un encuentro que luego quedó registrado en los relatos sobre su vida.

La vivienda terminó asociada a la época de su disco Fuerza natural, publicado en 2009, sin que eso signifique que todas sus canciones se hayan grabado en ese domicilio.

Tras sufrir un ACV en mayo de 2010, el cantante permaneció hospitalizado hasta su fallecimiento, ocurrido el 4 de septiembre de 2014.

El atractivo de la propiedad estaba en esa combinación de arquitectura de época, naturaleza y vida musical: más que una mansión ostentosa, fue un lugar cotidiano ligado a un momento clave de la historia del artista argentino.

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