Anna Chiara del Boca, heredera de una de las dinastías más reconocidas de la televisión argentina y figura del streaming, abrió las puertas de su hogar. Lejos de las tendencias minimalistas actuales, la joven adaptó una propiedad histórica familiar para reflejar una impronta libre, ecléctica y profundamente artística que rompe con la sobriedad convencional.
La vivienda destaca por una distribución inteligente de planta abierta que prioriza los espacios amplios y la fluidez entre ambientes. El sector del comedor diario se conecta de forma directa con un espacioso living principal, optimizando la luz natural y creando un entorno propicio para reuniones y proyecciones artísticas sobre paredes claras.
Planta abierta y una decoración maximalista con historia
Esta elección estética responde a la intención de transformar la vivienda en una extensión de su identidad digital y artística. Al trasladar su pasión por la moda urbana y glamorosa al interiorismo, la joven utiliza el maximalismo para comunicar autenticidad a su audiencia, convirtiendo recuerdos familiares y piezas históricas en los hilos conductores de su espacio cotidiano.
En el área social conviven muebles vintage de gran valor sentimental que anclan la residencia a su legado familiar. El comedor exhibe una mesa de madera oscura con sillas clásicas y candelabros tradicionales, mientras que el salón alberga sillones de estilo clásico dispuestos frente a una chimenea de piedra maciza, acompañados por una mesa esquinera octogonal de madera.
Memorias en la cocina y una terraza orientada al relax
La narrativa visual alcanza la cocina, donde se evitó la frialdad estética mediante una heladera completamente cubierta de fotografías familiares. Este sector reúne imágenes de múltiples generaciones, convirtiendo un electrodoméstico cotidiano en un emotivo mural doméstico que suma calidez al hogar.
El recorrido culmina en una terraza amoblada, concebida como un espacio exterior para el relax porteño. Equipada con mobiliario exterior clásico, esta zona conecta de forma flexible con el jardín y permite montar eventos bajo el sol o de noche, logrando un equilibrio continuo entre las piezas antiguas y la frescura del espacio al aire libre.