José Meolans tiene 48 años y, aunque dejó la natación competitiva en 2008, sigue ligado al deporte que marcó su carrera. Hoy reparte su tiempo entre el ciclismo, la organización de competencias y proyectos vinculados con la natación. Además, mantiene su marca de trajes de baño y comparte su experiencia en encuentros y actividades deportivas en distintas ciudades del país.
Lejos de la exigencia de los entrenamientos de alto rendimiento, el exnadador encontró otra manera de mantenerse activo y transmitir lo que aprendió durante años de competencia internacional. Su vida cotidiana transcurre principalmente en Córdoba, su ciudad, donde combina los proyectos profesionales con la familia y una actividad física que sigue siendo parte fundamental de su rutina.
Del récord mundial al retiro de la competencia
Meolans fue uno de los grandes referentes de la natación argentina. En 2002 alcanzó uno de los hitos más importantes de su carrera al consagrarse campeón mundial de los 50 metros libres en piscina corta, durante el campeonato disputado en Moscú. También representó al país en cuatro ediciones de los Juegos Olímpicos y se convirtió en una figura clave para el desarrollo y la difusión de la disciplina.
El 20 de diciembre de 2008 puso fin a su carrera competitiva, después de años dedicados a entrenar y representar a la Argentina en torneos internacionales. Su despedida no significó abandonar la natación, sino cambiar de lugar dentro de ese mundo. Desde entonces, comenzó a desarrollar iniciativas para acercar sus conocimientos a nadadores de distintas edades y acompañar el crecimiento del deporte en el país.
El ciclismo, su nueva pasión después de la natación
Con el retiro, Meolans empezó a dedicar más tiempo a otras actividades físicas y encontró en el ciclismo una nueva motivación. El mountain bike se convirtió en uno de sus pasatiempos favoritos y en una forma de mantenerse en movimiento sin la presión de los tiempos y las marcas que caracterizaban su etapa como nadador profesional.
En una entrevista con La Voz, explicó que suele salir a pedalear dos o tres veces por semana. Para él, el ciclismo es una actividad que disfruta por el ejercicio, el contacto con otros deportistas y la posibilidad de compartir entrenamientos. Aunque la experiencia adquirida en la natación le aporta una buena base física, también tuvo que aprender una técnica diferente y adaptarse a las exigencias de otra disciplina.
Una marca de trajes de baño y proyectos ligados al deporte
Además de sus actividades deportivas, Meolans desarrolló su faceta empresarial con Meolans Swimwear, una marca de trajes de baño que mantiene desde hace años. Su experiencia como nadador le permitió involucrarse en cuestiones técnicas relacionadas con las prendas, mientras que el emprendimiento amplió su vínculo con el mundo de la natación más allá de las competencias.
El exdeportista también participa en la organización de torneos y encuentros de natación. En una entrevista con Clarín contó que trabaja junto a Eduardo Otero, exnadador y amigo con quien compartió tres Juegos Olímpicos. Ambos impulsan competencias para mantener activa la disciplina y generar oportunidades para que nadadores de diferentes edades puedan participar en un ámbito deportivo organizado.
Clínicas y encuentros para transmitir su experiencia en todo el país
Las clínicas de natación fueron otra parte importante de la vida de Meolans después del retiro. Durante años recorrió distintas localidades para compartir técnicas, experiencias y aprendizajes con chicos, jóvenes y adultos. Estas actividades también le permitieron conocer la realidad de clubes y natatorios de diferentes regiones, con el objetivo de contribuir al crecimiento de la natación argentina.
En la actualidad, su participación se concentra también en la organización de eventos y competencias, aunque continúa vinculado con iniciativas de formación. En agosto de 2026 estuvo en Bahía Blanca para acompañar la segunda edición del evento solidario Siete días de nado, en el club Villa Mitre. Allí volvió a destacar que no se imagina lejos de la natación y que disfruta seguir en contacto con quienes practican el deporte.