Durante los años 90, Déborah de Corral fue una de las modelos más reconocidas de Argentina y luego amplió su carrera hacia la televisión y la música. Con el tiempo decidió alejarse del mundo de las pasarelas y encontró en la gastronomía una nueva manera de desarrollar su costado creativo. Desde Miami, construyó una carrera vinculada a la cocina argentina.
Su recorrido gastronómico comenzó con Tigre, el restaurante que abrió en Little River en 2021 y que llegó a ser recomendado por la Guía Michelin. El local cerró definitivamente en 2024, pero Déborah continuó vinculada al rubro y actualmente lleva adelante Los Pingüinos, un proyecto que recupera el espíritu de las cantinas y los sabores argentinos.
De las pasarelas a una cocina propia
Déborah comenzó su carrera muy joven y rápidamente se convirtió en una de las figuras más reconocidas de las revistas y campañas de la década del 90. También condujo El Rayo, incursionó en la música y editó discos, aunque con los años fue dejando cada vez más espacio para una pasión que tenía desde antes: cocinar.
En una entrevista con LA NACION, explicó que decidió abandonar el modelaje porque necesitaba una actividad que le ofreciera mayor estímulo intelectual. Con el tiempo, la cocina terminó ocupando ese lugar y se convirtió en su principal actividad profesional, hasta el punto de asumir el rol de chef ejecutiva y empresaria gastronómica.
Tigre, el restaurante que llevó los sabores argentinos a Miami
En 2021 abrió Tigre, en el barrio de Little River, junto a sus socios Eduardo Suárez y Marcos Chantres. El restaurante tomó su nombre del lugar donde Déborah pasó parte de su infancia y buscó trasladar a Miami una mirada contemporánea sobre los clásicos de la gastronomía argentina.
La carta incluía platos como buñuelos de acelga, milanesa de cerdo ahumada y flan de dulce de leche, además de una selección de vinos argentinos y una coctelería inspirada en ingredientes locales. El espacio tenía un gran deck sobre el río y una estética que combinaba referencias de los bodegones porteños con elementos tropicales.
Una nueva apuesta después del cierre
Tigre cerró sus puertas en marzo de 2024, pero ese final no significó que Déborah abandonara la gastronomía. Después de aquella experiencia, continuó explorando formatos más pequeños y vinculados directamente con la identidad culinaria argentina.
Uno de esos proyectos fue Los Pingüinos, una propuesta en formato pop-up que recupera la idea de una cantina de barrio. El menú gira alrededor de preparaciones argentinas hechas al fuego, carnes, pescados y vegetales, acompañados por vinos y una propuesta pensada para encuentros privados.
Una vida nueva lejos de las cámaras
El cambio de profesión también estuvo acompañado por una transformación en su vida personal. Déborah se instaló en Miami en 2015 y allí continuó su relación con el productor musical Gustavo Menéndez, con quien se casó en 2018. En la ciudad encontró además una comunidad argentina con la que mantiene un fuerte vínculo.
Lejos de la exposición permanente de sus años como modelo y conductora, hoy su rutina está mucho más ligada a la cocina, los proyectos gastronómicos y la creación de nuevos platos. Su historia muestra un recorrido poco convencional: de las tapas de revistas y la televisión a los fuegos de una cocina profesional, siempre con la identidad argentina como parte central de su trabajo.