Alejada de las cámaras y concentrada en el ámbito textil, la hermana de Lionel Messi, María Sol, dará un paso determinante en su vida personal al contraer matrimonio con Julián Arellano. La pareja celebrará su boda en un exclusivo barrio privado de Rosario, rodeada por el círculo familiar más íntimo, incluido el capitán argentino.
El vínculo entre ambos no nació a la sombra del éxito futbolístico internacional, sino en las calles de La Bajada, el vecindario santafesino donde crecieron juntos. Arellano, apodado Tuli, compartió torneos de fútbol de barrio con la familia y consolidó una relación de largos años que sobrevivió al distanciamiento geográfico y a la notoriedad mundial de los Messi.
Un lazo de infancia consolidado entre el fútbol juvenil y el bajo perfil
El trasfondo de este matrimonio explica cómo la familia ha logrado resguardar su círculo más privado construyendo alianzas de confianza duraderas. María Sol apostó por afianzar su propia identidad como empresaria al frente de Bikinis Río y colaboradora de The Messi Store junto a figuras del diseño internacional, prefiriendo la autogestión antes que la exposición mediática. Por su parte, Arellano canalizó su pasión por el deporte en la dirección técnica del equipo Sub 19 del Inter Miami, obteniendo títulos continentales en Estados Unidos. Esta dinámica compartida, basada en proyectos profesionales individuales y valores de origen común, afianzó una convivencia sólida lejos del acoso de la prensa.
Festejos en la intimidad rosarina antes de la pretemporada
La ceremonia civil y religiosa se desarrollará el 3 de enero en el barrio privado Kentucky de Funes, en un entorno estrictamente resguardado. El astro argentino asistirá durante su receso estival antes de reincorporarse a los entrenamientos el 7 de enero. Para María Sol y Julián, el evento representará la coronación de un proyecto vital que une el afecto comunitario de su infancia con su presente profesional en Norteamérica y Argentina.