El próximo domingo 13 de septiembre, a las 20, el Arena Maipú será el escenario de un encuentro histórico para los amantes del heavy metal en Mendoza.
Javier Rubio, baterista de este grupo, anticipa el histórico show en el Arena Maipú donde recrearán Ácido argentino y reflexiona sobre su incorporación a la banda y la proyección internacional del grupo, que tocará como invitado de Iron Maiden.
El próximo domingo 13 de septiembre, a las 20, el Arena Maipú será el escenario de un encuentro histórico para los amantes del heavy metal en Mendoza.
La H no Murió, el proyecto homenaje a Hermética integrado por los históricos Claudio O'Connor y Tano Romano, junto a Carlos Cuadrado y Javier Rubio, desembarcará en la provincia en el marco de su gira nacional e internacional.
El motivo de esta visita es sumamente especial: la conmemoración de los 35 años de Ácido argentino, una de las obras cumbre y más influyentes del metal pesado de nuestro país.
La expectativa en el público local es inmensa, ya que será la primera vez que esta formación se presente en suelo mendocino.
El concierto promete ser una experiencia demoledora y de alta carga emotiva, estructurado como un show temático donde la banda interpretará el emblemático disco de 1991 en su totalidad, respetando cada una de sus canciones.
Además, el repertorio se completará con una selección de los grandes éxitos de Hermética, repasando composiciones de sus otras tres producciones de estudio para ofrecer una noche inolvidable de comunión metalera en honor a aquella banda fundada en 1988 por el recordado Ricardo Iorio y que es fue una de las agrupaciones insignia del metal argentino.
Tras su paso por Mendoza, la agrupación continuará con una exigente agenda que incluye una nueva presentación en el Estadio Huracán como invitados de Iron Maiden en octubre, antes de emprender un ambicioso tour por Europa que los llevará a recorrer varias ciudades de España y, por primera vez, presentarse en Berlín, Alemania. En vísperas de su llegada a la provincia, dialogamos con Javier Rubio, el encargado de marcar el pulso rítmico de esta aplanadora.
En un diálogo que compartió con la radio Aconcagua, el músico Javier Rubio (baterista de La H no Murió) adelantó detalles del poderoso espectáculo del domingo.
—Hermética tiene un poder inmenso. Cuando suena en la radio, el teléfono explota con llamados de los oyentes. No es una música que suela sonar habitualmente, pero cuando suena, llama la atención. ¿Cómo vivís esa vigencia?
—Me alegra mucho que la música siga teniendo su vigencia y que siga causando el efecto para el cual fue hecha: llamar la atención y hablar de ciertas cosas que tal vez necesitaban ser dichas.
—El heavy metal argentino tiene una fuerza muy particular, casi como música de combate. ¿Lo sentís así?
—No sé si rotularla como "música de combate". Creo que cada uno es libre de interpretarla como quiera. Pero sí coincido en que tiene una energía tremenda. A veces la letra, la idea que mueve a la canción, es la que le termina dando un poco esa entidad aguerrida. Va más que nada por ahí, no es sólo el sonido, sino también el significado. Eso es justamente lo que hace que se identifiquen con nosotros un montón de generaciones, incluso chicos muy jóvenes que ves en la calle con la remera de la H.
—El domingo 13 de septiembre se presentan por primera vez en Mendoza, en el Arena Maipú. ¿Qué expectativas tienen para esta fecha?
—Tenemos una expectativa muy alta por conocer cómo se dará la comunión entre nuestra música y el público mendocino. Estamos haciendo esta gira por los 35 años de Ácido argentino, un disco que conmemoramos tocándolo entero. Nos sorprende que todavía queden lugares dentro de nuestro propio país a los que no habíamos llegado a representar esta música. Queremos sorprenderlos a todos, llevarles el poder de la banda y que sientan cómo suena el grupo en vivo. Sabemos que no vamos a defraudar.
—¿Cómo estará estructurado el show? ¿Tocarán el disco completo y sumarán otros clásicos?
—Sí, para conmemorar los 35 años de este gran disco que nos sigue llevando a todos lados, lo que venimos haciendo en esta gira es tocar el álbum en su totalidad, todas sus canciones. Y además se van a sumar todos los grandes éxitos que ha tenido Hermética. Vamos a ir matizando con canciones de las otras tres grabaciones que se llegaron a hacer. Es un show temático sobre lo que fue Hermética y, básicamente, sobre Ácido argentino.
—Después de Mendoza, la gira sale de la Argentina. ¿Cómo sigue el camino de la banda?
—Tenemos la gran suerte de que nos hayan invitado nuevamente, por segunda vez, a tocar con Iron Maiden el 21 de octubre en el estadio de Huracán. Ya habíamos tocado con ellos en 2024, pero en esa oportunidad fue con la gira de Malón presentando Oscuro Plan de Poder. Este año nos preguntaron si queríamos participar con la gira de la H y dijimos que sí. Estamos superorgullosos de representar al metal argentino ante el exponente número uno del metal internacional. Después de eso, desembarcamos en Europa. Vamos a estar en España, visitando Madrid, Barcelona, Valencia, Mallorca y Almería, en el Almería Metal Fest. Y también tendremos la oportunidad, por primera vez, de tocar en Alemania, con un show en Berlín.
—Tocar en Alemania debe ser un desafío enorme. ¿Qué tipo de público esperan encontrar allá?
—Va a ser una experiencia nueva. En España ya hace tres años seguidos que giramos y sabemos que el público está repartido: hay muchos españoles, pero también un 50% de latinos de Argentina, Ecuador, Colombia, Venezuela, que ya conocen la historia de Hermética y te están esperando. En Alemania no tengo idea de cómo será, pero sabemos que tenemos fanáticos allá. Hay un fanático alemán que nos sigue por toda España cada vez que vamos y él mismo nos pedía que fuéramos a Alemania porque nos recibirían muy bien. El fan del heavy metal tiende a escuchar y apoyar mucho a los grupos sin importar su procedencia; son muy coleccionistas y ya conocen al grupo.
—Vos te incorporaste en el año 2020. ¿Cómo es trabajar con leyendas del metal como Claudio O'Connor y el Tano Romano?
—Sí, yo ingresé en el 2020, una época tremenda para las bandas por la pandemia, pero creo que eso también nos unió. Para mí es un gusto enorme. He tocado con varios artistas importantes, pero ellos gozan del escalafón de leyendas. Han resistido durante años tocando un estilo que nunca fue el más popular y tienen un respeto tremendo de toda la escena musical.
—Venías de otros proyectos de rock. ¿Te costó adaptarte al nicho tan marcado del metal pesado?
—En mi caso no tuve ningún problema porque toco doble bombo, heavy metal, thrash, death metal y grindcore desde los 14 años; ese es mi estilo desde chico. Aunque trabajé como sesionista tocando rock y otras cosas, mi corazón siempre estuvo ahí. Unos años antes de entrar a La H no Murió, me había vuelto a reunir con mi padre (que en paz descanse) y era músico de heavy metal, para tocar por gusto en una banda. Así que esto fue un disfrute.
—De todas formas, ocupar el lugar que dejó el Pato Strunz debe tener su exigencia.
—Totalmente. Tuve que ocupar el lugar de una eminencia como el Pato Strunz, que fue quien le dio forma y sonido a la batería del heavy metal en Argentina. Además, bancar un show de heavy metal de dos horas todos los fines de semana, haciendo dos o tres presentaciones seguidas, te exige cuidar mucho el físico, la alimentación y el descanso. Es un show largo y muy exigente, pero lo disfruto y lo hacemos con el nivel profesional que requiere Malón y La H no murió.