14 de agosto de 2026 - 15:37

Iván de Pineda mostró su casa de Bariloche: piedra a la vista, chimenea moderna y un rincón con salamandra frente a la montaña

El conductor eligió Villa Arelauquen para tener un refugio patagónico. La vivienda combina piedra y madera.

Iván de Pineda tiene en Bariloche una casa de montaña que utiliza como lugar de descanso y que responde a una estética muy ligada al entorno patagónico. La propiedad se encuentra dentro de Villa Arelauquen y fue decorada con una combinación donde la piedra aparece desde la fachada y la madera domina buena parte del interior.

Tres elementos sobresalen en las imágenes difundidas de la residencia: la piedra expuesta, una chimenea moderna en el living y un sector del segundo piso equipado con salamandra y orientado hacia el paisaje de montaña.

La fachada anticipa el estilo que continúa adentro

De Pineda adquirió la vivienda varios años atrás dentro de un complejo situado en Villa Arelauquen.

Desde afuera, la piedra es uno de los materiales más visibles, mientras que el lenguaje cambia al atravesar la puerta: pisos, techos y distintos sectores de las paredes incorporan grandes superficies de madera.

La elección no es solamente decorativa. En una residencia de montaña, esa combinación genera una continuidad visual con el bosque y los paisajes característicos de Bariloche.

El mobiliario fue trabajado por Fontenla, firma que en su momento difundió imágenes de la propiedad terminada.

El living gira alrededor de la chimenea y las vistas

Uno de los espacios centrales es un living conectado con la cocina, lo que amplía el sector social y evita dividir completamente los ambientes.

Allí aparece un sofá grande en tono claro, una mesa ratona y una chimenea de diseño contemporáneo. Los grandes paños vidriados permiten, al mismo tiempo, que la atención se desplace hacia el exterior.

El comedor toma otro camino. La mesa combina tapa de madera con patas de hierro, acompañada por sillas en diferentes tonos en lugar de utilizar un único modelo monocromático.

Más atrás existe otro sector con televisión, biblioteca y un sillón de tres cuerpos.

El rincón más patagónico está en el segundo piso

La característica más particular aparece arriba. En el segundo nivel se diseñó un pequeño lugar de descanso junto a una salamandra, equipado para sentarse y contemplar el exterior. Desde allí, la vista vuelve a ser parte directa de la decoración.

Es una elección que diferencia a la casa de las descripciones habituales de residencias de famosos. No se trata simplemente de decir que es “amplia” o “luminosa”: la vivienda fue organizada alrededor de elementos asociados con una casa de montaña, desde el revestimiento de piedra hasta las distintas fuentes de fuego.

Los ventanales cumplen justamente esa función de conectar ambos escenarios: la madera y la calefacción visualmente cálida quedan en el interior, mientras los bosques y las montañas de Bariloche funcionan como fondo.

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