3 de septiembre de 2026 - 14:45

Entramos a la casa de campo de Soledad Pastorutti: estilo colonial, huerta propia y un parque lleno de animales

La cantante eligió seguir viviendo en Arequito a pesar de desarrollar una carrera nacional. Su casa forma parte de un enorme predio familiar.

Soledad Pastorutti puede pasar buena parte de su vida profesional viajando, dando conciertos o trabajando en televisión, pero su hogar continúa estando en Arequito, el pueblo santafesino donde nació y creció. Allí construyó una vida muy diferente a la que suele asociarse con una figura de alcance nacional: su casa de campo en Arequito se integra a un gran terreno familiar, rodeado de vegetación y animales.

Las imágenes que la propia cantante fue compartiendo a lo largo de los años permitieron conocer distintas partes de la propiedad.

Una casa de estilo colonial donde la madera domina el interior

A diferencia de las mansiones contemporáneas dominadas por vidrio, mármol y superficies minimalistas, la vivienda de La Sole mantiene una identidad mucho más campestre.

En el interior predomina la madera como uno de los materiales protagonistas, combinada con algunos elementos modernos. Los grandes ventanales permiten además que buena parte de los ambientes reciban abundante iluminación natural.

La elección acompaña el entorno: la casa no intenta separarse visualmente del campo, sino mantener una continuidad entre el interior y la vida al aire libre.

Ese carácter resulta coherente con la relación que Pastorutti mantiene con Arequito desde el comienzo de su carrera. Incluso cuando sus compromisos la llevaron a pasar períodos prolongados en Buenos Aires, la cantante siguió tomando al pueblo como su lugar de regreso.

La huerta forma parte de la rutina familiar

Otro punto distintivo es la huerta propia, ubicada dentro del predio.

Las publicaciones sobre la vivienda muestran que la familia cosecha allí distintas frutas y verduras. Más que un elemento puramente decorativo, la huerta forma parte de la lógica cotidiana del espacio campestre.

Ese contacto con la tierra se extiende al resto de la propiedad. La decisión de permanecer en Arequito está relacionada también con el tipo de infancia que Soledad buscó para sus hijas: un entorno de pueblo, cercano a familiares y con mucho espacio exterior, aun cuando su carrera exige desplazamientos frecuentes.

Caballos, perros, cabras y gansos comparten el enorme parque

El jardín tradicional queda chico para describir el exterior de la propiedad. En el terreno aparecen caballos, perros, cabras y gansos, además de extensas áreas verdes. Revista Deck incluso menciona la presencia de una tortuga entre los animales que forman parte de la vida cotidiana del lugar.

Los caballos son probablemente los que más refuerzan la postal rural, algo especialmente asociado con la imagen pública de la cantante y su relación con las tradiciones del interior argentino.

El parque también posee sectores preparados para encuentros familiares, por lo que no todo está destinado a animales y vegetación.

La pileta y el quincho funcionan como centro de las reuniones

Durante los meses de calor, uno de los sectores más utilizados es la pileta, ubicada junto a un quincho pensado para reuniones.

Es allí donde la propiedad combina con mayor claridad su dimensión rural con una casa preparada para recibir gente: asados, encuentros familiares y celebraciones pueden trasladarse al exterior sin abandonar el predio.

Pero hay otro detalle que hace particularmente diferente el lugar: Soledad no vive simplemente en una casa aislada dentro de un gran campo.

El terreno funciona casi como un pequeño conjunto residencial familiar.

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