Luciano Pereyra no solo encuentra inspiración en la música. El cantante también disfruta de los momentos de descanso en contacto con la naturaleza, lejos del ritmo de los escenarios y las presentaciones. Su casa de campo refleja ese estilo de vida, con una arquitectura de inspiración colonial y espacios pensados para disfrutar del aire libre.
La propiedad se destaca por sus ambientes cálidos, los materiales tradicionales y un entorno verde que gana protagonismo. Entre los detalles que llaman la atención aparecen un jardín con árboles frutales, sectores de descanso y una pileta rodeada de vegetación, que completa la propuesta de este refugio alejado del movimiento de la ciudad.
Una casa de campo con detalles de estilo colonial
La vivienda de Luciano Pereyra presenta una estética vinculada con el estilo colonial, reconocible por el uso de materiales tradicionales, los tonos cálidos y ciertos detalles arquitectónicos que transmiten una sensación de tranquilidad. La propuesta se aleja de los diseños modernos completamente minimalistas y apuesta por ambientes con más textura y personalidad.
La madera, los espacios amplios y los elementos rústicos ayudan a construir una atmósfera acogedora. Este tipo de arquitectura suele priorizar la conexión entre el interior y el exterior, con galerías, aberturas amplias y sectores de transición que permiten disfrutar del paisaje durante buena parte del día.
Un jardín con árboles frutales y mucha vegetación
Uno de los grandes atractivos de la propiedad es su jardín con árboles frutales, que aporta color, sombra y una conexión directa con la naturaleza. La presencia de distintas especies convierte al espacio exterior en un entorno cambiante, especialmente durante las épocas de floración y cosecha.
Además de su valor ornamental, los árboles frutales pueden ofrecer alimentos de estación y favorecer la presencia de aves e insectos. Para mantenerlos saludables, es necesario tener en cuenta las condiciones del suelo, las horas de sol, el riego y las podas que requiere cada especie.
La pileta como protagonista de los días de verano
La casa también cuenta con una pileta rodeada de verde, integrada al jardín y pensada como uno de los principales espacios de descanso. La vegetación que la rodea aporta privacidad y genera un ambiente más fresco, ideal para disfrutar durante los días de altas temperaturas.
La combinación de agua, árboles y sectores de césped refuerza el carácter relajado de la propiedad. En este tipo de casas de campo, la pileta suele funcionar como punto de encuentro para compartir con familiares y amigos, además de convertirse en un lugar de descanso durante el verano. Y a su vez un espacio cercano donde comparte tiempo con sus caballos.
Un refugio para desconectarse de la rutina
El entorno natural y la distribución de los espacios hacen que la casa de campo funcione como un refugio alejado de las obligaciones cotidianas. La combinación de arquitectura colonial, jardines amplios y sectores al aire libre crea una atmósfera que invita a bajar el ritmo y disfrutar de actividades sencillas.
La presencia de árboles, sombra y espacios verdes también permite aprovechar la propiedad durante distintas épocas del año. Más allá de sus detalles decorativos, el atractivo principal de la casa está en la posibilidad de vivir rodeado de naturaleza y encontrar allí un lugar de descanso.