Valeria Mazza tiene en Punta del Este una finca que lleva su nombre y que fue pensada junto a Alejandro Gravier como un lugar para disfrutar en familia y recibir amigos. La propiedad combina piedra, madera y grandes espacios verdes, con una pileta y un lago que se convierten en protagonistas del paisaje exterior.
El jardín es uno de los sectores más llamativos de la casa. Una enorme letra “V” aparece marcada sobre el césped frente a la fachada, mientras que las hortensias de gran tamaño aportan color al parque. La modelo también suele aprovechar este entorno para hacer yoga y descansar junto al agua.
Una enorme “V” que identifica a la finca
La letra “V” de Valeria ocupa un lugar central en el extenso césped que se encuentra frente a la casa. El detalle se puede apreciar desde distintos sectores de la propiedad y funciona como una marca característica del parque.
El diseño exterior acompaña la arquitectura de la vivienda, cuya fachada está revestida principalmente en piedra y cuenta con grandes ventanales. La combinación con la vegetación hace que la construcción quede integrada al paisaje de la finca.
Hortensias enormes, las flores preferidas de Valeria
Entre la vegetación del jardín sobresalen las hortensias de gran tamaño, una de las flores preferidas de Valeria Mazza. Las plantas ocupan distintos sectores del parque y también fueron protagonistas de varias fotografías que la modelo compartió a lo largo de los años.
El jardín cuenta además con árboles, arbustos y otras plantas que aportan distintas tonalidades al exterior. La elección de la vegetación acompaña el estilo natural que predomina en la finca y refuerza la conexión entre la casa y el entorno.
Una pileta rodeada de verde y con el lago a pocos metros
La pileta de grandes dimensiones está ubicada frente a la galería y rodeada por sombrillas y reposeras blancas. Es uno de los espacios que la familia utiliza durante los meses de verano y también el lugar donde Valeria suele practicar yoga.
A pocos metros de la piscina se encuentra un lago dentro de la propiedad, que completa la escena y ofrece una vista abierta desde el sector exterior. En distintas imágenes, la modelo aparece junto al agua mientras disfruta del paisaje de la finca.
Una finca pensada para disfrutar en familia
La casa fue construida con la intención de ser un lugar de encuentro para la familia y los amigos. La galería exterior tiene una parrilla y una isla, mientras que los espacios amplios permiten organizar reuniones y celebraciones durante las estadías en Punta del Este.
En el interior también continúa la combinación de piedra y madera, presente en el living, el comedor y otros ambientes. La finca funciona así como un refugio familiar en el que los espacios exteriores tienen un papel central, especialmente durante el verano.