El talento, la curiosidad y el dejarse llevar por las pasiones son algunos de los rasgos principales de Emanuel Rivero Famá. El mendocino, nacido en San Rafael, acaba de obtener el primer premio en canto del Festival Internacional de Tango de Medellín (Colombia). Parece una consecuencia lógica para una vida en la que no se ha cansado de demostrar su talento como cantante, aunque sus intereses también lo lleven a ser también locutor y tripulante de cabina de aviones.
A Emanuel muchos lo recuerdan gracias a su paso brillante por varios reality shows, en los que siempre consiguió destacarse. Desde Got Talent-Talento argentino en 2007 hasta Canta conmigo en 2023, pasando por el gran momento que vivió en 2021 en La Voz Argentina como integrante del “team” de Soledad Pastorutti. En todos los casos, consiguió la atención de los jurados y de los televidentes.
El cantante de tangos mendocino Emanuel Rivero Famá.
Ahora, tras imponerse en este prestigioso certamen, Emanuel suma una cuenta más en su rosario de éxitos y un peldaño en el camino de una carrera que, a pesar de la visibilidad de esos programas, no se traduce en una masividad. “Es un poco lo que pasa con los reality shows de Argentina: son efímeros. Después hay que seguir haciendo el mismo trabajo de construir su propia carrera”, reconoce el mendocino quien, sin embargo, debe a esos programas su elección de vida que fue dedicarse a la música.
Desde Buenos Aires, adonde llegó para residir en 2024 luego de una estancia en Italia, el cantante comparte sus experiencias al llegar a lo más alto del certamen colombiano y repasa su trayectoria y sus proyectos.
Emanuel Rivero Famá, primer premio en Medellín
—¿Qué significa haber obtenido este primer premio en Medellín y cómo llegaste al certamen?
—Al festival lo conocí hace algunos años. Cuando tuve la posibilidad, en 2021, de participar en La Voz, recibí mensajes de la gente de redes, y entre ellos uno de una mujer de Buenos Aires. Decía: “¿No has considerado Colombia para tus presentaciones?”. Yo desconocía que hubiera un festival así. Ella me instó a conocerlo y a participar, y hasta me dijo que ella podía desinteresadamente colaborar con los pasajes para que yo fuera. En ese momento me quedé helado. Ofrecía generosamente eso sin que yo la conociera y ni siquiera había pensado en participar. Al año siguiente mandé mi material y quedé preseleccionado para la competencia. Esto significaba que tenía que viajar y debía costearme todo. Así que volvía a esta señora y le consulté si su propuesta seguía en pie. Me dijo que sí, así que en 2022 viajé y llegué a la final, pero no gané. Y uno siempre queda con ganas de más. En años sucesivos por una cosa o por otra no pude participar, pero este año me enteré sobre la hora de la convocatoria y volví a quedar preseleccionado.
—¿Y esta vez también se activó la solidaridad?
—Sí. Hice un buen uso de las redes sociales. Faltaban 15 días y todavía no tenía el presupuesto. Para los que somos del extranjero llegar al festival es complicado, porque son más “salados” los viajes cuando se confirman muy cerca de la fecha. Me sugirieron hacer una movida por redes y se me ocurrió ir contando cómo había surgido la invitación y pedir colaboración. Y la gente empezó a colaborar. Yo fui contaba los avances hasta que llegó un momento en que compartí que habíamos logrado el objetivo y logré viajar.
El cantante de tangos mendocino Emanuel Rivero Famá interpreta Pasionaria en la final del certamen internacional de Medellín (Colombia), donde resultó ganador.
—Triunfar en Medellín no es poco: es una ciudad emblemática para el tango.
—Sí. Fuimos 44 los participantes y pasé la semifinal. A la final llegamos 10 cantante. Y, bueno, afortunadamente obtuve el primer lugar, interpretando Pasionaria. Fue una satisfacción personal, pero también fue una satisfacción colectiva. Lo logré y lo logramos. Con respecto a Colombia, ya había tenido la experiencia de ir, pero fui ahora con otra mirada y Colombia, sobre todo Medellín, no deja nunca de sorprender. Son muy amantes del género. Y muy conocedores. En Mendoza, un lugar dedicado al tango en plena Arístides, por ejemplo, sería algo raro. Allá es todo lo contrario, hay un bar de tango en todos lados. Y son todos de muy buena convocatoria, siempre con público. No sólo hablamos de gente que peina canas, sino que el tango atrae a mucha gente joven allá. El tango está en todos lados. Y Gardel es como Maradona en Nápoles.
El paso por La Voz y otros reality shows
—Muchos recuerdan tu paso por La Voz y, mucho antes, por Talento argentino. ¿Qué resumen hacés de esas competencias, cuánto aportaron a tu carrera?
—Son experiencias y situaciones importantes que han surgido en esta carrera artística. Yo diría que fueron momentos importantes en la visibilidad, sobre todo. Yo soy de San Rafael, y siempre se siente eso de que “Dios está en todas partes, pero atiende en Capital”. Y esa es la posibilidad que dan estos programas. Como experiencia, fueron muy positivas. Hay mucha gente que todavía hoy me recuerda por eso. Lo que tienen estos programas, y no lo digo como crítica, es que dan algo medio efímero. Uno tiene igual que hacer su carrera. No se sabe bien por qué con los realities nacionales no hay una carrera siempre asegurada para los ganadores. Al margen de eso, es una experiencia enriquecedora.
—En tu caso, al poco tiempo de empezar a cantar te presentaste en Got Talent…
—Sí, por eso a nivel aprendizaje fue importante. En Talento argentino yo llevaba apenas seis meses cantando y no tenía previsto dedicarme al canto. Lo había estado haciendo por gusto y una noche, en una milonga, faltó el cantante y mis amigos me instaron a que subiera a cantar. A partir de ahí empezaron a llegarme propuestas y, a los seis meses, fui a Talento argentino. Al final, esa participación fue el puntapié inicial para dedicarme a esto. Empezaron a surgir trabajos en distintos escenarios.
Emanuel Rivero Famá, el locutor y tripulante de aviones
—Fuera de tu talento como cantante, tenés otros intereses. También sos locutor y, además, tripulante de cabina de avión. ¿Cómo te das tiempo para todo?
—Soy muy curioso. Me gusta saber un poco de todo. Los medios de comunicación siempre me gustaron. Si bien me formé en locución, no aposté mucho en eso. Hasta que llegó la pandemia. Yo seguía cantando, pero se me ocurrió armar un proyecto radial y lo presenté en Radio Nacional San Rafael. Allí había un conductor legendario que hacía años que no hacía el programa, Edgardo Ponce Cognac. Me aprobaron el proyecto y en seis meses de trabajo me anunciaron la radio había tenido por primera vez cinco nominaciones al Martín Fierro, y una de ellas era mi programa. Fuimos a la ceremonia, sin aspiraciones. Y ganamos el premio.
El cantante de tangos mendocino Emanuel Rivero Famá.
—¿Y lo de la aviación?
—Yo nací el 22 de febrero de 1988 y en estos últimos diez años me he propuesto hacer muchos cambios en mi vida, que tienen que ver con no dejar de lado algunas cosas que siempre me llamaron la atención. Los aviones siempre me gustaron y por algunas vicisitudes el año pasado, se me dio la posibilidad de trabajar para una aerolínea y allí se me ocurrió pensar en ser piloto. Pero era muy complejo, así que me terminé formando como tripulante de cabina y en junio pasado me recibí.
Volver a Mendoza
—Vivís actualmente en Buenos Aires, ¿tenés previsto presentarte en vivo de nuevo en Mendoza?
—Tengo muchas ganas de volver a cantar allá, haciendo hincapié en Capital, porque no he tenido muchas oportunidades para hacerlo. Me ha costado entrar a la Ciudad. Pero eso no me quita las ganas. Aquí sí estoy presentándome con un quinteto que me acompaña y hacemos un espectáculo en calle Corrientes. Somos Emanuel Rivero Famá y Orquesta Albur Tango, y hacemos un recorrido por diversas épocas del tango. La verdad, me encantaría ir con ese espectáculo a Mendoza. Ya veremos si se da.