Diego Mesaglio se hizo conocido desde muy chico gracias a sus participaciones en ficciones como Chiquititas, Verano del 98 y Rebelde Way. Su carisma lo convirtió en uno de los rostros recordados de la televisión juvenil argentina, pero en 2014 sufrió un accidente doméstico que modificó su vida por completo. Desde entonces, debió atravesar un largo proceso médico y emocional que también afectó su trabajo como actor.
A sus 42 años, su presente combina una nueva etapa laboral con las secuelas de aquella experiencia. Mesaglio forma parte de La Bandurria, un programa del canal de streaming Un Poco de Ruido, donde volvió a compartir sus vivencias frente a las cámaras. Allí también habló sobre la posibilidad de hacerse un trasplante de córnea, una intervención que esperó durante años y que finalmente decidió postergar por miedo a volver a sufrir.
El accidente doméstico que cambió su vida
Todo comenzó en 2014, cuando una botella de alcohol etílico se cayó mientras Mesaglio intentaba sujetarla y el líquido le entró en el ojo izquierdo. El actor acudió a una clínica para recibir atención, pero luego explicó que, según su relato, el tratamiento inicial no fue adecuado y que las complicaciones posteriores agravaron la lesión. La córnea terminó seriamente dañada y el cuadro derivó en la pérdida de la visión de ese ojo.
Las consecuencias fueron mucho más allá de lo físico. Mesaglio tuvo que interrumpir sus actividades laborales y depender de su familia para trasladarse, mientras realizaba tratamientos y controles médicos. En una entrevista con Infobae, contó que durante meses convivió con un dolor intenso y que llegó a pasar noches enteras sin dormir. Durante un período, además, debía colocarse gotas cada quince minutos, incluso a lo largo de la madrugada.
“Me cuesta aceptarme cuando me miro al espejo”
La lesión también impactó en la forma en que el actor se veía a sí mismo. En la entrevista en 2019, Mesaglio reconoció que le costaba aceptar su imagen y recordó que durante un tiempo recurrió a lentes o gorras para disimular el problema. Con el paso del tiempo, empezó a cuestionar esa necesidad de ocultarse y a entender que no tenía por qué hacerse responsable de las reacciones ajenas.
En ese proceso también tuvo que enfrentar comentarios hirientes y prejuicios relacionados con su aspecto físico. El actor recordó que algunas personas llegaron a cuestionar si volvería a conseguir trabajo en televisión. A esas situaciones se sumaron la frustración y el aislamiento, en una etapa en la que atravesó una depresión profunda. El acompañamiento de sus padres, sus hermanas, su sobrina y sus amigos fue fundamental para salir adelante.
Su regreso al trabajo y la reconstrucción personal
Después de un período en el que debió alejarse de la actividad, Mesaglio buscó la manera de volver a trabajar. Uno de los proyectos que marcaron esa recuperación fue Un gallo para Esculapio, la ficción producida por Underground en la que consiguió un lugar en el elenco. Según contó, la oportunidad llegó cuando atravesaba un momento de mucha frustración y necesitaba recuperar una parte de su vida que había quedado en pausa.
Actualmente, el actor también forma parte de La Bandurria, un programa de streaming de Un Poco de Ruido, donde continúa vinculado al mundo de los medios. Este presente representa una nueva etapa laboral después de los años en los que tuvo que adaptarse a las consecuencias de la lesión ocular. A través de sus apariciones, Mesaglio volvió a compartir su historia y a hablar de las dificultades que atravesó, mientras sigue construyendo su camino profesional.
La noticia que esperaba desde hacía años
En enero de 2026, Mesaglio recibió el llamado del Hospital de Clínicas que renovó sus esperanzas. Después de una espera prolongada, le comunicaron que podía avanzar con el trasplante de córnea, una posibilidad que aguardaba desde hacía años. La noticia representó un momento de enorme emoción para el actor, que había contado públicamente lo difícil que fue convivir con la incertidumbre y las consecuencias del accidente.
La convocatoria no borra lo vivido ni permite asegurar de antemano cuál será el resultado médico, pero abrió una perspectiva distinta después de más de una década marcada por tratamientos y dificultades. Su historia volvió a poner el foco en una parte de su vida que durante años mantuvo lejos de la exposición y mostró el camino personal que debió recorrer desde sus primeros éxitos televisivos. Hoy, su expectativa está puesta en esta nueva oportunidad y en la posibilidad de seguir adelante con sus proyectos.