El encuentro con Íñigo Argomaniz y el equipo de management Get In modificó ese horizonte. Argomaniz, que ya trabajaba con artistas como La Oreja de Van Gogh y Mikel Erentxun, escuchó aquella primera maqueta y reconoció en sus composiciones un potencial que el propio Ubago todavía no dimensionaba.
El músico decidió apostar por la música y abandonar sus estudios. Poco después llegó el contrato discográfico y, con él, la grabación de "¿Qué pides tú?". La operación que siguió desbordó cualquier previsión: el primer álbum terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos comerciales más importantes del pop español de aquella década.
En una entrevista con LOS40, el propio Ubago reconstruyó la velocidad de aquel proceso. Según recordó, la primera edición del disco fue de apenas 8.000 copias. El sencillo que le daba título permitió vender las primeras 50.000; "A gritos de esperanza" impulsó las ventas hasta las 200.000 y la posterior difusión de «Sin miedo a nada», junto a Amaia Montero, terminó de disparar el fenómeno.
El álbum alcanzó, según las cifras que el cantante compartió en aquella conversación, alrededor de un millón y medio de ejemplares vendidos.
La particularidad de ese debut estaba en la manera de organizar sus emociones. Las canciones de Álex Ubago no buscaban ser sofisticadas ni excesivamente poéticas. "¿Qué pides tú?", "A gritos de esperanza", "¿Sabes?", "No te rindas" y "Sin miedo a nada" iban al hueso: vocabulario directo, melodías memorables y una primera persona con el corazón abierto.
Del primer éxito hasta hoy
El segundo álbum, "Fantasía o realidad", publicado en 2003, confirmó que el debut no había sido un episodio aislado. Allí apareció "Aunque no te pueda ver", otra de las canciones fundamentales de su carrera.
La canción amplió el alcance de su popularidad y obtuvo reconocimiento en la industria latinoamericana: en 2005 recibió el premio Billboard Latino al Tema Latino Pop Airplay del Año Nueva Generación. Ese reconocimiento tenía una particularidad: demostraba que el fenómeno de Ubago no se limitaba al mercado español, sino que había encontrado una audiencia sólida en América Latina.
A partir de entonces, su carrera se desarrolló con una regularidad que pocas veces suele acompañar a los artistas que alcanzan un éxito tan temprano. "Aviones de cristal" (2006) introdujo canciones como "Viajar contigo", "Sigo buscando" y la propia pieza que daba título al álbum.
En "Calle ilusión" (2009), amplió el repertorio de colaboraciones y compartió "Amarrado a ti" con Sharon Corr, integrante de The Corrs. También exploró otros universos musicales en sus trabajos posteriores, sin desprenderse completamente de la sensibilidad melódica que había definido su primera etapa.
Una experiencia significativa llegó en 2010, cuando integró el proyecto Álex, Jorge y Lena junto al colombiano Jorge Villamizar y la cubana Lena Burke. La propuesta lo ubicó en una dinámica distinta: tres compositores e intérpretes con trayectorias propias que compartían un repertorio y una búsqueda musical colectiva. El álbum obtuvo el Grammy a Mejor Álbum Vocal Pop de Dúo o Grupo, un reconocimiento que amplió su recorrido más allá de la figura individual del cantautor romántico.
En 2012 publicó "Mentiras sinceras", grabado en Milán junto al productor italiano Claudio Guidetti, y continuó desarrollando su trabajo de composición. El disco incorporó canciones como "Ella vive en mí", "Nunca dejé de creer (en tu amor)" y "Estar contigo".
Esta última tendría nuevas versiones y conexiones con otros artistas en los años siguientes. Su trayectoria de colaboraciones también incluyó a Laura Pausini, Luis Fonsi, Craig David, Mikel Erentxun, La Oreja de Van Gogh y Lali Espósito, entre otros.
En 2017 publicó "Canciones impuntuales", un álbum que llegó después de varios años sin un trabajo de estudio de larga duración. En ese período también había explorado proyectos y lanzamientos individuales, una modalidad que se volvería cada vez más habitual en la industria.
Durante la década siguiente profundizó ese camino con colaboraciones y sencillos que le permitieron mantener activo su vínculo con públicos diversos. "Si tú te vas", junto al colombiano Mike Bahía; "Cuanto antes", con Lali, y una nueva versión de "Estar contigo" junto a La Oreja de Van Gogh forman parte de esa etapa de intercambios musicales.
"Galerna", su octavo álbum de estudio, fue publicado el 18 de octubre de 2024. Se trata de su trabajo de canciones inéditas más importante después de varios años sin lanzar un disco de estudio. El título remite a un fenómeno meteorológico del Cantábrico: un cambio brusco del tiempo que puede transformar en pocos minutos las condiciones de la costa.
"Galerna" está organizado en dos partes. La primera reúne cinco canciones ("Ceniza", "Kamikaze", "Idiota", "Tintero" y "No volveré a pensar en ti") que se alejan de su sonido más reconocible y exploran arreglos electrónicos y otros colores de producción. La segunda mitad recupera una sonoridad más cercana a su tradición: "Yo no te olvido", "Siete mares", "Si es por los dos", "Tu mejor error" y "Mi golondrina".
En 2025 siguió publicando sencillos como "Dime que no", "Qué bien se te ve", "Tuvimos Futuro (Remix)", "The Chance" y "Quedarme a tu lado", además de "Navidad Navidad".
Hace muy poquito, en septiembre, presentó una nueva versión acústica de "A gritos de esperanza", como adelanto de la edición especial de "¿Qué pides tú?" por su 25 aniversario.
En las aguas de una nueva industria
"Galerna" le permitió revisar una de las etiquetas más persistentes alrededor de su figura: la del cantante puramente romántico (e incluso melancólico).
Ubago no reniega de esa característica, pero tampoco se identifica por completo con la imagen de un hombre triste o introspectivo que suele proyectar parte de su repertorio. En entrevistas recientes se ha definido como alguien sociable, de buen humor y bastante más optimista de lo que sugieren sus canciones.
Su manera de entender la composición también se ha mantenido relativamente alejada de las urgencias de la industria. En julio de 2026, en una entrevista con el diario peruano Correo, explicó que no suele escribir pensando en las cifras ni en los objetivos comerciales.
Alex Ubago: “Tengo la misma ilusión que cuando empecé”
Tampoco pretende subirse a la dinámica de publicar una canción cada pocas semanas para sostener la visibilidad en las plataformas digitales. Prefiere esperar hasta tener material que considere suficientemente sólido. Es una posición que contrasta con los mecanismos de circulación actuales, donde la velocidad de los lanzamientos y la búsqueda de viralidad suelen determinar buena parte de las estrategias musicales.
"El disco está un poco en peligro de extinción", asumía en la entrevista a LOS40 anteriormente citada. "En mi caso no voy a intentar competir con ese ritmo frenético de sacar una canción cada mes o cada dos semanas para intentar estar siempre ahí arriba".
Y ampliaba: "Ha habido muchos cambios. Cuando empecé no existían las plataformas digitales ni las redes sociales. Siento que estamos más expuestos, sobre todo por las redes. Tiene una parte buena y bonita que es esa cercanía con los fans que antes no existía. Había una distancia y una inaccesibilidad con el artista que ahora no es así. La llegada de los stories, los reels, los TikToks y los videos cortitos, la inmediatez de ahora de los jóvenes yo lo he vivido. He llegado a la discográfica con alguna canción y me han dicho que la intro es muy larga para sonar en la radio o en redes, el estribillo llega muy tarde. (...) Ahora, más de tres minutos es mucho, lo veo con mis hijos. Me monto en el coche con mi hija y están acostumbrados a los shorts de YouTube y un consumo muy rápido y con 10-20 segundos en Spotify le basta para escuchar una canción. Esa ansiedad porque te lo den todo rápido".
En esa entrevista también dio una definición de cómo es sobrevivir en esta industria: "Al final, para mantenerse en esta industria no hay más secreto que el trabajo. Obviamente el talento es necesario, una pizca de suerte también y la ayuda de otras personas, pero un porcentaje muy alto de esto es el trabajo y yo me considero un tío bastante currante".
Cómo será el show de Álex Ubago en Mendoza
El show promete incluir los temas del álbum debut, aunque no se trata de una reproducción arqueológica. Ubago explicó que algunas canciones tendrán arreglos nuevos, mientras que otras conservarán deliberadamente su sonido original, porque también forman parte de la memoria musical del público.
En Argentina, el recorrido comprende presentaciones en Buenos Aires, Tucumán, Mendoza, Córdoba y Rosario, entre otras ciudades de Latinoamérica. El vínculo con el público argentino, según ha señalado el propio cantante, ocupa un lugar importante en su trayectoria.
En septiembre pasado aseguró que no concibe salir de gira con un nuevo proyecto sin incluir al país en el recorrido. También destacó la energía de los conciertos y la relación que ha construido con una audiencia que lo acompaña desde hace muchos años.
La canción que se volvió un himno romántico
El caso de "Sin miedo a nada" merece un capítulo aparte. El tema, interpretado junto a Amaia Montero, adquirió una dimensión que excedió incluso el éxito inicial del álbum.
La combinación de ambas voces le dio a la canción una estructura de diálogo sentimental, con tantos hits recordados, desde "Colgando en tus manos" hasta los Pimpinela en nuestro país.
Montero, entonces vinculada al fenómeno de La Oreja de Van Gogh, aportó una presencia decisiva a una composición que terminaría instalada entre los duetos románticos más reconocibles de la música en español.
La relación artística entre ambos también tuvo consecuencias personales. Ubago ha señalado en distintas entrevistas que considera a Amaia una suerte de madrina musical, porque aceptó participar en aquel primer disco cuando él todavía era un desconocido.
La colaboración se convirtió en una de las puertas de entrada a su carrera y en una de esas asociaciones que el público continúa reclamando décadas después. No es casual que la canción haya sido declarada por los internautas de LOS40 como la mejor canción de amor de la década.