Matilda Salazar, la hija de Luciana Salazar, estudia en la Asociación Escuelas Lincoln, un colegio internacional de Buenos Aires con características bastante diferentes de las de una escuela argentina tradicional. Entre ellas aparecen una comunidad formada por alumnos de decenas de nacionalidades, un natatorio propio y un calendario escolar cuyo nuevo año comienza en agosto.
La institución se presenta oficialmente como The American International School of Buenos Aires y combina su perfil estadounidense con contenidos vinculados con Argentina.
Su comunidad es especialmente diversa: estudiantes procedentes de 45 países, mientras que el propio colegio señala que en sus celebraciones internacionales conviven más de 40 nacionalidades.
Por qué Matilda comienza un nuevo grado en agosto
Uno de los detalles que más llamó la atención ocurrió en febrero de 2026, cuando Luciana Salazar mostró a su hija regresando a clases mientras gran parte de los alumnos argentinos todavía estaba de vacaciones.
La explicación está en el calendario del hemisferio norte que utiliza Lincoln. El sitio oficial establece que el año académico se organiza en un primer semestre de agosto a diciembre y un segundo período de febrero a junio.
Así, Matilda retomó segundo grado en febrero y el cambio a tercer grado se produjo con el inicio del nuevo ciclo en agosto, tal como había explicado su madre. Sus vacaciones largas tampoco coinciden con el verano argentino: se concentran entre junio y agosto.
Natatorio, deportes y espacios pensados más allá del aula
El campus también tiene elementos poco habituales. La escuela dispone de pileta propia, además de instalaciones destinadas a distintas actividades deportivas. El natatorio no es nuevo: el establecimiento señala que fue construido en 1972 y desde entonces forma parte de una tradicional competencia interna de natación.
Las instalaciones utilizadas por los alumnos incluyen cancha de básquet y áreas de comedor, mientras que el sitio institucional destaca programas de atletismo y actividades extracurriculares desde los primeros niveles.
Pero el deporte es solo una parte. La educación artística tiene un espacio específico dentro de la propuesta académica, con actividades relacionadas con música, producción visual y otras disciplinas creativas. Lincoln sostiene que el arte es utilizado para desarrollar expresión, creatividad y confianza.
Una escuela que busca que el alumno tenga un rol activo
La institución define al estudiante mediante perfiles como “pensador e investigador”, “navegante autónomo”, “agente de cambio” y “comunicador”, una manera de sintetizar el tipo de aprendizaje que busca promover.