Andy Kusnetzoff y Florencia Suárez siempre eligieron resguardar la intimidad de su familia. Sin embargo, a través de sus redes sociales, permitieron descubrir la decoración de su casa contemporánea. Se trata de un espacio de diseño minimalista donde convive la funcionalidad necesaria para disfrutar en la vida cotidiana.
En la vivienda predominan los colores neutros como el blanco, el beige y los tonos arena, combinados con madera clara. Los pisos flotantes unifican los ambientes aportando calidez. La decoración de líneas simples se complementa con texturas naturales de lino, algodón y fibras vegetales.
Espacios lúdicos inspirados en el método Montessori
La propiedad está adaptada para la crianza de Helena y León con amplios sectores para jugar, juguetes de madera y un gimnasio de movimiento Pikler. Esta elección responde a una distribución pensada para estimular la autonomía de los chicos. Al mantener pocos objetos a la vista, se reduce la sobreestimulación visual y se facilita que exploren su entorno de manera independiente.
La oficina de Florencia: luz natural y biblioteca clásica
Por su parte, el área de trabajo de Florencia conserva las paredes blancas y los pisos de madera clara, inundados por abundante luz natural. La gran protagonista de este sector es una biblioteca de madera que cubre una pared entera de piso a techo, equipada con una escalera móvil blanca.
La estructura de este mueble esconde una lógica práctica: la sección inferior cuenta con módulos cerrados. Esto permite archivar la documentación diaria, logrando mantener despejada la visual. Así, la oficina no solo es un entorno funcional de trabajo, sino que preserva la armonía estética y el orden de la propiedad.