Pese a una ligera desaceleración este trimestre, el crecimiento económico de España se mantiene como uno de los más robustos de la Zona Euro tras diez meses de bloqueo político, pero podría verse obligada a practicar recortes presupuestarios en 2017.
El aumento del Producto Bruto Interno (PBI) español fue del 0,7% en el tercer trimestre contra un 0,8% en el trimestre anterior, según los datos adelantados el viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El Banco de España ya anticipó este pequeño freno, atribuyéndolo a un menor dinamismo de las exportaciones.
Pero el crecimiento de la economía española iniciado en 2014 se mantiene vigoroso: en un año, el PBI aumentó en un 3,2%, el doble de la media de la Zona Euro, que en el segundo trimestre registraba un progreso del 1,6% anual, según el Eurostat. El gasto de los hogares y las empresas impulsaron este crecimiento, favorecido también por las débiles tasas de interés, la depreciación del euro y la bajada del petróleo.
Para 2016, el gobierno prevé un aumento del 2,9%, algo más conservador que el pronosticado por el banco central (+3,2%).
En tanto, el sector turístico, que vive unos años excepcionales por la llegada de visitantes de otros países más inestables, contribuyó ampliamente a la creación de empleo en los últimos meses aunque a menudo son temporales.
A pesar del fuerte crecimiento, el mercado laboral sigue sufriendo las repercusiones de la crisis, cuando la tasa de paro alcanzó casi el 27%. En el tercer trimestre, se situó en el 18,9%, bajando del lindar simbólico del 20% por primera vez en seis años.
Muy por encima de la media de la Zona Euro (10,1%), se encuentra en la cola de la Unión Europea sólo por delante de Grecia.