"Existen dos códigos de moral, dos conciencias diferentes, una del hombre y otra de la mujer. Y a la mujer se la juzga según el código de los hombres". Esto escribió el noruego Henrik Ibsen (1828-1906).
Tres veces, 1902, 1903 y 1904 fue postulado al Premio Nobel de Literatura. Nunca se lo entregaron, pero sus obras no han perdido vigencia y es uno de los autores no contemporáneos más representados en la actualidad.
"Existen dos códigos de moral, dos conciencias diferentes, una del hombre y otra de la mujer. Y a la mujer se la juzga según el código de los hombres". Esto escribió el noruego Henrik Ibsen (1828-1906).
En marzo, el mes de la mujer, es el momento de recordarlo por su obra y por su adelanto a las leyes y costumbres de su época. Entonces sus obras fueron consideradas escandalosas por una sociedad dominada por valores victorianos.
“Casa de muñecas” (escrita en 1879), es su obra más famosa y su lectura es obligatoria en muchas escuelas y universidades. Aunque Ibsen negó que su obra fuera feminista, es considerada por muchos críticos como la primera obra teatral que verdaderamente lo es. Narra el drama de Nora, una mujer ardiente y alegre que ante la incomprensión de su marido se encierra en sí misma, llegando a abandonar su hogar para convertirse en un ser consciente de su destino, navegando por las complejidades del matrimonio y la identidad en una sociedad patriarcal.
Tres veces, 1902, 1903 y 1904 fue postulado al Premio Nobel de Literatura. Nunca se lo entregaron, pero sus obras no han perdido vigencia y es uno de los autores no contemporáneos más representados en la actualidad.
La mujer actualmente ocupa un papel activo, resiliente y fundamental, liderando avances en los ámbitos profesional, político y social. A pesar de sus logros en derechos, enfrentan violencia, desigualdad en la toma de decisiones, y la carga del trabajo doméstico no remunerado, destacando la necesidad de un empoderamiento continuo y políticas de igualdad.
* Beatriz Baudizzone. Escritora.