Asunta Fang Yong Basterra Porto falleció a los 12 años y en la madrugada del domingo pasado sus restos fueron encontrados por unos jóvenes que paseaban por una zona rural de Teo, La Coruña. Los chicos avisaron de inmediato a la Guardia Civil. Los guardias acordonaron la zona y realizaron un prolijo registro del escenario del crimen.
Al efectuar la denuncia ese mismo día a la noche sobre la desaparición de su hija, la abogada Rosario Porto aseguró que la dejó en el departamento familiar ubicado en el centro de Santiago de Compostela.
A las 7 de la tarde, cuando se separaron, estaba haciendo sus deberes. Añadió que efectuó unas compras y después se dirigió a un lujoso chalet en Montouto, distrito de Teo, del que es propietaria. Al volver a su departamento de Santiago encontró que alguien había colocado la alarma y cerrado la puerta principal con llave. Asunta no estaba.
La abogada dijo a la Guardia Civil que entonces llamó a su esposo y después de "esperar un tiempo prudente y consultar a unos conocidos" se dirigieron a realizar la denuncia.