El primer ministro australiano, Tony Abbottse justificó por la actuación del personal de la embajada de Australia en Francia que, según los medios, pidió a la pareja homosexual del embajador que no recibiera al gobernante en una reciente visita oficial en París.
A finales de abril, el embajador de Australia en Francia, Stephen Brady, que estaba acompañado de su pareja, Peter Stephens, debía recibir a Abbott a su llegada al aeropuerto de Bourget, en París.
Pero en el último minuto, un responsable del protocolo australiano pidió a Stephens que "esperara en el coche", según el diario Sidney Morning Herald.
"Soy el primer ministro, normalmente no me preocupo de trivialidades", declaró Abbott a los periodistas y achacó el origen del problema a los "niveles inferiores" del protocolo.
Según el mismo periódico, después de este incidente, el embajador "literalmente gritó" al responsable y le propuso que dimitiera.
El primer ministro conservador, una de cuyas hermanas es lesbiana, no esconde su oposición al matrimonio homosexual.
Abbott explicó que no sentía más que respeto por el embajador, en el cargo desde abril de 2014, al que describió como a un "amigo". "Es un funcionario notable. Incluso diría que es un amigo", dijo.
Según el protocolo, el primer ministro debe ser recibido por un embajador y su pareja únicamente si llega acompañado de su propio cónyuge. Tony Abbott acudió solo a París, sin su esposa, Margie.