El video impacta y se viraliza en las redes. Un grupo de encapuchados irrumpió en la Catedral de Santiago y arrastró violentamente a un presunto sacerdote hasta afuera del edificio religioso para “ajusticiarlo” en la vía pública por supuestos casos de abusos.
Desde el Arzobispado chileno aclararon que las imágenes son reales. En efecto, los encapuchados ingresaron a la catedral a las 18 del viernes pasado, pero remarcaron que el hombre agredido no es un cura real sino que todo se trató de un montaje.
La institución confirmó al medio 24horas.cl que el "sacerdote" ajusticiado ingresó a la iglesia con los manifestantes y una vez adentro se disfrazó de cura.
El Arzobispado agregó que no existe claridad sobre quiénes protagonizaron el registro ni las motivaciones que habrían generado la realización del mismo.