El sector primario del durazno para industria lleva varios años con rendimientos por debajo de lo esperado, lo que se ha traducido en erradicación de cultivos, principalmente en la zona Noreste y Sur de la provincia.
El sector primario del durazno para industria lleva varios años con rendimientos por debajo de lo esperado, lo que se ha traducido en erradicación de cultivos, principalmente en la zona Noreste y Sur de la provincia.
Así lo indica un reporte del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), que muestra que en cuatro años, entre 2010 y 2014, el área cultivada pasó de 8.160 a 7.422 hectáreas, al tiempo que se concentró la producción pasando de 2.079 propiedades a 1.096 en 2014.
“Las plantaciones de durazno de fábrica se han perdido. La superficie de 2010 a 2014 se ha reducido y creo que se va a seguir reduciendo porque el negocio no es rentable. Hoy la actividad es un commodities y uno, para competir en ese sector, tiene que buscar reducir los costos. En la medida en que tengamos países competidores con mejores condiciones, no podemos competir”, dijo José Luis Viard, presidente de la Asociación de Productores de Durazno.
Mientras que en 2004 el oasis noreste registraba 2.136 hectáreas con durazno industrial, el último censo indica que esa zona sólo conserva 1.125 hectáreas. En tanto, en la zona sur, en 2004, había montes frutales con durazno por 3.162 hectáreas. Ese número se redujo a 2.424. Sin embargo, el Valle de Uco fue la zona que creció en importancia y pasó de 2.297 hectáreas a 3.872 hectáreas.
“Creo que es importante mejorar los rendimientos, pero lo que está sucediendo es que no se está reconvirtiendo sino que se cambia de producción porque se paga muy poco. Este año estamos hablando de $ 3 el kilo. Si miramos a nivel internacional, donde se pagó 30 centavos de dólar el kilo, estamos muy debajo de las expectativas”, agregó Viard.
Con respecto a la distribución de la superficie en los oasis productivos de Mendoza, se puede ver que se concentra mayormente en el oasis Valle de Uco con 52%. Es decir, 3.872 hectáreas de la superficie total de durazno para industria, mientras que el resto de la producción se completa con el 33% del oasis Sur y el 15% restante en el oasis Noreste de la provincia.
Carlos Achetoni, representante para el distrito Cuyo de la Federación Agraria, sostuvo que las mejoras que han ofrecido las nuevas administraciones nacional y provincial no han llegado al productor.
“La devaluación más la quita de retenciones no se vio reflejada en una mejora para el productor primario pero si se vio en la suba de los costos internos. Hoy en la región Sur estamos viendo a productores de durazno que vienen trabajando con rentabilidad negativa. Eso hace que no se puedan realizar las labores culturales ni invertir en agroquímicos o fertilizantes; muchos abandonan directamente los cultivos”, indicó Achetoni.
La visión del representante de la Federación Agraria está en coincidencia con el reporte del IDR. Es que según destaca el organismo provincial, la mayoría de los montes frutales de durazno para industria en mal estado se encuentran en el Sur.
“La mayor parte de la superficie con estado vegetativo ‘malo’ se encuentra ubicada en el oasis Sur de la provincia con un 23,7% de la superficie, seguida por el oasis Noreste con un 14,6%, mientras que en el Valle de Uco sólo el 2,3% es considerado como ‘malo’”.
Desfinanciamiento industrial
La otra pata del negocio es la industria, que también requiere de una inversión importante para poder procesar en dos meses toda la fruta. Sin embargo, con mejores herramientas, este eslabón de la cadena ha podido tener su propia superficie cultivada, lo que le otorga una mejor posición a la hora de negociar.
“El sector industrial está, por el momento, con expectativas para 2017. El 2016 ya está definido sin grandes cambios respecto del (año) anterior. El desfinanciamiento es el principal problema de este sector, los cambios que sucedieron, impactaron sobre los costos , y sobre las ventas ya que no se pudo realizar negocios antes de la elaboración para así poder abastecer mercados perdidos en los últimos años”, indicó Raúl Giordano, presidente de la Cámara de la Fruta Industrializada de Mendoza.
Según el IDR, la superficie productiva en propiedad de las industrias representa el 29% de la superficie implantada con durazno para industria, lo que equivale a 2.500 ha de durazno para industria en Mendoza.
“El oasis Noreste contiene la mayor proporción de superficie perteneciente a empresas procesadoras de durazno para industria, de las cuales en toda la provincia de Mendoza se encuentran alrededor de 12 industrias ubicadas en los distintos oasis productivos. En segundo lugar tenemos el oasis Valle de Uco, que concentra alrededor de 1.421 hectáreas de superficie con durazno perteneciente a empresas procesadoras”, destaca el informe.
Según destacó Giordano, los costos de los envases aumentaron cerca del 30%, el resto siguió la inflación y las posibilidades de exportación son nulas.
“La exportación a México será prácticamente nula, por falta de productos de las características que demanda ese mercado y por la diferencia de costos internacionales con respecto a Chile, sobre todo los de transporte y puerto. Los mercados del Mercosur no variarán mucho con respecto a los anteriores, es decir muy pocos negocios”, indicó Giordano.
Para el representante de los industriales, respecto del cierre de algunas empresas, uno de los casos más resonantes ha sido el de Alco, y considera que es el síntoma de que el negocio de las conservas no es rentable y está en crisis. Se han reducido los puestos de trabajo temporarios en esas empresas, aunque los fijos aún no han sufrido cesantías.
“El resto del año no variará mucho con respecto al primer semestre; es decir, la crisis de este sector no escapa a la crisis de la economía regional”, sentenció Giordano.