En un discurso ante importantes políticos y líderes empresariales en Kiev, el músico, que hace campaña por los derechos de los homosexuales en el mundo, pidió que se acepte a los gays en las oficinas y otros lugares de trabajo en un país donde aún hoy la propaganda homosexual se castiga con la cárcel.
El cantante británico aseguró que las políticas que reprimen a los ciudadanos LGBT (siglas para designar a la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) "obstaculizan el desarrollo económico" y se refirió a estudios que demuestran que las economías emergentes que protegen los derechos de esa comunidad tienen un PBI per cápita más alto.
También dijo que "ser tolerante e incluyente, no es solo lo moralmente correcto para la nueva Ucrania, sino que es lo más inteligente que se debe hacer".