La Habana. Cuba celebró ayer elecciones municipales, un proceso sin sorpresas ni candidatos opositores, que los simpatizantes del gobierno interpretan como un "apoyo" a las reformas de Raúl Castro y la oposición desestima con llamados al abstencionismo.
"Este ejercicio democrático de nuestro pueblo significa también un apoyo a lo que se está realizando como parte de los acuerdos del VI Congreso" del Partido comunista (PCC, único) en abril de 2011, que aprobó las reformas planteadas por el mandatario, dijo a la televisión local la ministra de Justicia, María Esther Reus.
Más de 8,5 millones de cubanos mayores de 16 años (de una población de 11,2 millones) fue convocado a votar ayer para elegir a 14.500 concejales, a partir de una nómina de más de 50.000 candidatos que fueron electos en asambleas de barrio, a mano alzada.
Vestido con su uniforme de General, Raúl Castro acudió muy temprano a votar, según imágenes difundidas por las televisión local.