Juan llega, como todos los segundos viernes de cada mes, con las provisiones para el asado. Este día lo hace un poco más tarde de lo que suele hacerlo cuando se junta con sus amigos del barrio, a quienes conoce desde hace por lo menos 20 años.
Juan llega, como todos los segundos viernes de cada mes, con las provisiones para el asado. Este día lo hace un poco más tarde de lo que suele hacerlo cuando se junta con sus amigos del barrio, a quienes conoce desde hace por lo menos 20 años.
Por esta razón, muchos de ellos ya están presentes en la casa de Héctor, que tiene la mejor parrilla y el mejor lugar para reunirse. Cuando Juan- que podría ser cualquier asador mendocino- comienza a sacar cosas de un bolso donde trae todo, lo primero que notan todos es que faltan las botellas de vino. O la damajuana. A cambio, ha traído una caja de mediano tamaño que dice contener el producto alcohólico de la vid.
Se trata del bag in box (BIB), una invención que de a poco se va colando en los asados mendocinos. Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en junio pasado se despacharon en el país 97.545 litros de vino en BIB, dentro de un mercado de 94.747.200 de litros.
En tanto, en los seis primeros meses de 2015 se comercializaron 352.818 litros de BIB contra los 196.218 de todo 2014.
Como se ve, la tendencia es creciente y si a ello se le agrega que el rango de precios de una “caja” de 3 litros -el equivalente a 4 botellas- cuesta entre $ 80 y $ 280 (las de 5 litros pueden alcanzar los $ 500), la oferta resulta muy tentadora en comparación con las botellas de 750 cc o las damajuanas, que si bien las igualan o mejoran en precio, no siempre lo hacen en calidad.
Por otra parte estos envases son considerados “ecoamigables”, ya que están compuestos de cartón (frente al vidrio de las botellas) y tienen menor volumen de desecho.
Lis Clément, especialista en marketing vitivinícola, opinó que aunque hay demanda, lo que aun falta es oferta. “Por ahora hay poca variedad. Ocurre que todavía la oferta no llega masivamente a los supermercados”, señala.
Florencia González, sommelier del restaurante Azafrán, cuenta que la gente se interesa más: “Le llama la atención a quienes no lo conocen. Y quienes ya están familiarizados saben que es una alternativa económica y eficiente”.
Por otra parte, dice que por ahora se impone más en los consumidores solitarios: “Aunque está apareciendo más en los asados, también lo compran mucho las personas que viven solas y quienes no están solos pero su pareja no toma vino, o tienen economía distinta”.
Y agrega otra ventaja del bag in box: conserva el vino en perfecto estado durante 4 meses. “Mucho más que una damajuana o una botella ya abierta”, describe la somelier, agregando que en algunos restaurantes ha permitido mejorar la venta de vino en copa, porque ahora el local no se arriesga a abrir una botella y que luego se heche a perder.
Desde la Bodega Loncopué explicaron que su BIB -denominado Finca Los Charabones- está comenzando a comercializarse, pero que para que se imponga es fundamental que la gente comience a animarse a algo distinto.
“Es hasta que una persona se anima, luego los demás se acoplan”, explica Noelia Velázquez, de esta bodega, quien agrega que las similitudes con otros envases son superficiales -por ejemplo que se parece al tetrabrik en que son “cajas cuadradas”- pero que la calidad del producto es igual al de las botellas. “La gente ahora adquiere un producto de calidad, pero en cantidad. Además el bag in box permite la maleabilidad que una damajuana o las botellas no, porque es más fácil de trasladar”, asegura.
Los "expertos" opinan
Lo más probable es que no haya pasado más de una semana desde la última vez que se sentaron a comer un asado, acompañados de un buen vino. Son, por lo tanto, palabra autorizada en este tema.
Rodrigo cuenta que al principio se resistió al bag in box hasta que una noche no le quedó otra opción: “En el fondo es vino, aunque me hacía el fundamentalista. Cuando vimos la caja por primera vez todos medio simios decíamos ‘qué m… has traído” o "dejate de joder’, pero lo probamos y nos quedamos todos callados”.
Tobías, en tanto, dice que ha comprado el BIB que venden en el mercado que está en la Terminal y que aunque son vinos a granel, la ventaja que tiene es que puede tenerlo varios meses sin que se oxide. “Todas las damajuanas se te terminan ‘picando’ y yo que vivo solo casi nunca me las termino. Este sistema impide el contacto con el aire”, asegura.
Gonzalo afirma que para él es como un tetra gigante, al menos a primera vista. “El que probé era uno que tenía una vaca en el logo, estaba muy rico. Cuando lo probé estaba en el asado de la gente menos prejuiciosa del mundo, lo tomaron y listo. Sí les llamó la atención el formato, pero tampoco para tanto. Igual creo que la damajuana no va a desaparecer. Es la misma distancia que hay entre el diario de papel y el on line”, grafica.
Leandro cuenta que le generó curiosidad y una sana desconfianza quizás, aunque después sintió una leve sorpresa por la calidad del vino. “No creo que reemplace a la damajuana, al menos en Argentina. La tradición puede más y el precio no es competitivo. Y la verdad, la damajuana, o el vino en botella, aunque sea barato tiene mejor presentacion”, considera.
Por último, Ignacio resalta que lo bueno es que el envase lo podés llevar a todos lados y siempre queda bien: “La primera vez que lo llevé a un asado fue mágico. Quedaron todos sorprendidos. Esperaban un tetra y al final terminaron reconociendo que era muy rico el vino. Igual, les costó agarrarle la mano a la valvula con la que te servís. Lo que sí me dijeron es que la caja era fea estéticamente hablando”.
Ventajas del envase
Ideal para conservar. El bag in box es una caja de cartón que en su interior contiene una bolsa multicapa generalmente para un contenido de 3 litros de vino, pero que también puede traer 5. Ésta está adherida a un pico surtidor, o válvula vertedora, que permite regular la
cantidad a servir. La particularidad es que la bolsa garantiza la conservación debido a que se va achicando, por lo que el líquido no toma contacto con el oxígeno.
Mejor que la damajuana. Los especialistas afirman que el vino que contiene el bag in box es de mejor calidad, ya que no se trata del denominado "de mesa", sino de vino que ha pasado por barricas de roble y en general ha tenido mejor tratamiento.
De cartón, pero no es tetra. En cuanto al tetrabrik, la única similitud es el material de la caja. Pero la diferencia es que el vino no "toca" las paredes de la caja, sino que se encuentra contenido en la bosa multicapa, que conserva mejor las cualidades de la bebida. Además, el tamaño del BIB es claramente mayor.
Ideal para eventos. La Sommelier Florencia González enumeró otras características del bag in box que lo hacen atractivo. Por ejemplo, que viene en presentaciones de 3 y 5 litros lo que lo hace ideal para eventos como cumpleaños o juntadas multitudinarias. Tiene un ahorro hasta del 25% frente a la misma cantidad de vino en botellas de 750 cc. (4 botellas = 3 L., 6 botellas y media = 5 L). "Son mucho más seguros ya que resisten caídas mejor que las botellas de vidrio", dijo la especialista.