13 de mayo de 2016 - 00:00

El Papa estudia ordenar a mujeres como diáconos

Les quiere dar un mayor papel en la Iglesia. Creó una comisión para analizar el tema. Podrían administrar los sacramentos del bautismo y matrimonio.

El Papa Francisco abrió la puerta ayer a la posibilidad de que las mujeres sean ordenadas como diáconos y celebren bautismos y matrimonios, una revolución para la Iglesia Católica, ya que se trata de un servicio reservado sólo a los hombres.

La apertura del Papa fue hecha durante un encuentro en el Aula Paulo VI del Vaticano con 900 líderes de congregaciones religiosas femeninas de todo el mundo.

Francisco aceptó la creación de una comisión para estudiar el asunto, una propuesta innovadora que la Iglesia ha abordado en el pasado sin éxito, por lo que hasta ahora los sacramentos pueden ser administrados exclusivamente por religiosos hombres.

El Papa argentino, que en varias ocasiones se ha pronunciado a favor de otorgar un mayor papel a la mujer en la Iglesia, respondió afirmativamente a una de las a seis preguntas hechas por las religiosas. “¿Por qué no constituir una comisión oficial para estudiar la cuestión?”, le preguntó una de las asistentes.“Creo que sí.. Sería bueno, para hacer que la Iglesia aclare ese punto. Estoy de acuerdo, voy a hablar para hacer algo como esto. Acepto, me parece útil tener una comisión para aclarar”, dijo, según refiere la agencia católica en español Religión Digital.

Interrogado sobre el tema, el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, no quiso confirmar la noticia hasta que consulte directamente al Pontífice.

En la Iglesia, los diáconos pueden pronunciar el sermón durante la misa y oficiar bautismos, bodas y funerales. En cambio, los curas son los únicos que pueden celebrar la eucaristía o confesar a los fieles.

La discusión sobre el papel dentro de la Iglesia Católica de la mujer es vieja y desde hace años las mujeres piden un cambio, tal como ha cambiado la sociedad.

Si bien el número de mujeres religiosas supera con creces el de sus homólogos masculinos, las mujeres católicas, inclusive aquellas muy calificadas, sienten que no son consultadas y que sus opiniones y decisiones no son tomadas en cuenta.

Según el Anuario Pontificio, en 2014 había alrededor de 415.000 sacerdotes y miembros de órdenes religiosas en todo el mundo, frente a más de 700.000 monjas. Numerosos estudios han revelado que en los primeros siglos del cristianismo existían “diaconisas”, un tema que el mismo Pontífice argentino abordó durante el encuentro con las religiosas.

Durante el pasado sínodo de obispos sobre la familia, celebrado en octubre, el canadiense Paul-André Durocher propuso que las mujeres puedan ser diáconos, abriendo el debate y generando aplausos entre los asistentes.

Francisco ha expresado varias veces su voluntad de remediar la flagrante desigualdad entre hombres y mujeres en el seno de la Iglesia, aunque ha tomado pocas medidas concretas al respecto.

“El Papa siente que el tiempo pasa y que tiene que tomar decisiones valientes aún si la mayoría de la jerarquía de la Iglesia no está lista para esos cambios”, comentó el vaticanista Marco Politi, autor del libro “Francisco entre los lobos”.

“Es el método Bergoglio. Lanza hipótesis, ideas, provocaciones y proposiciones. Sin romper, tratando de involucrar a todos”, sostiene por su parte otro vaticanista: Iacopo Scaramuzzi.

El Banco del Vaticano dice estar "blindado" al lavado

El director del banco del Vaticano declaró ayer que ahora “es imposible lavar dinero” en esa entidad bancaria plagada por escándalos después de una reestructuración de tres años para evitar el blanqueo de capitales y la evasión impositiva.

Jean-Baptiste Douville de Franssu hizo la afirmación a la vez que reportó una ganancia neta de 16,1 millones de euros (18,3 millones de dólares) el año pasado, en comparación con la ganancia de 69,3 millones de euros en 2014. El banco atribuyó la baja a las menores tasas de interés, la incertidumbre del mercado y las medidas para arreglar una cuestión vinculada con los impuestos extranjeros.

En una entrevista con la prensa vaticana, de Franssu admitió que anteriormente el Instituto para las Obras de la Religión (IOR), el banco vaticano, fue objeto de abusos “porque no se puede servir a dos amos y el dinero es tentador”. Pero ahora que las nuevas normas están en vigencia, “es imposible lavar dinero en el IOR”, afirmó.

El banco tiene 14.801 clientes. Aproximadamente la mitad son órdenes religiosas que utilizan sus servicios de inversiones y de transferencia de fondos a misiones en todo el mundo. Otros clientes son las oficinas y empleados del Vaticano. El total de bienes de los clientes administrados por la entidad bancaria a fines de 2015 ascendía a 5.800 millones de euros. Todos los años el banco da al Papa unos 50 millones de euros, en gran parte para manejar la Santa Sede. Este año, el Papa Francisco sólo recibe la ganancia de 16,1 millones de euros.

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