Anoche en la presentación de los equipos en el partido entre Argentina y Brasil, el jeque Turki Al-Sheikh, también asesor de la Corte Real del Reino de Arabia Saudita, saludó a uno por uno con la mano a excepción de La Pulga, al que no pudo evitar abrazarlo.
Este abrazo cómplice tiene su explicación. Y es que horas antes del clásico sudamericano en Riad, Lionel Messi tuvo un encuentro en el hotel donde concentró la selección con el mismísimo jeque. Ambos se conocían ya porque Al-Sheikh es dueño del club Almería, tercero en la segunda división de España.
Al-Sheikh, en el hotel y con traductor de por medio, saludó cordialmente a la Pulga.
"Estoy encantado de verte aquí en Arabia. Espero que nos encontremos en el partido entre Almería y Barcelona el próximo año", afirmó el ex dueño del Pyramids FC de Egipto.
Y después le hizo la llamativa invitación: "Y espero tenerte en mi equipo dentro de cinco años, cuando seas más barato que ahora".
Las risas cerraron el diálogo ameno.